El Cabildo de Gran Canaria ha denegado unas 3.400 licencias de vehículos de turismo con conductor (VTC) a siete empresas, desde que iniciara el presente mandato el pasado 28 de mayo. Estas entidades, que funcionan al estilo de las grandes multinacionales Uber, Cabify o Bolt; han decidido recurrir la decisión en los tribunales, interponiendo sendos recursos contencioso-administrativos en los juzgados de la provincia de Las Palmas.  

Desde la corporación insular se posicionan junto al taxi, tal y como ha reconocido a Canarias7 su vicepresidente segundo y consejero de Movilidad Sostenible, Teodoro Sosa. “En el Cabildo estaremos al lado del sector del taxi”, ha asegurado Sosa, alegando que acceder a la petición de más de 3.000 licencias por parte de las citadas empresas “sería hundir al sector y romper el mercado de la isla”.

"Un auténtico disparate"


El consejero grancanario ha explicado que el establecimiento en la isla de ese número de vehículos de transporte público de pasajeros con conductor sería “un auténtico disparate”. Y es que, tal cifra de licencias de VTC superaría en cerca de 800 las 2.656 de taxi que hay actualmente autorizadas en toda la isla. Además, multiplicaría casi por 34 los permisos de VTC que están autorizados actualmente en Gran Canaria, un total de 102 que, además, ya superan la ratio de uno por cada 30 de taxi impuesta por Ley de Ordenación del Transporte por Carretera de Canarias.