La realidad, en ocasiones, supera a la ficción. La historia del matrimonio conformado por Joe y Margrit Fahan, ambos pilotos de Delta Air Lines, tiene mucho de la magia de los cuentos, aunque sea real como la vida misma. 

Tal y como reseña On The Wings of Aviation, la pareja operó el vuelo DL 173, que conectaba la ciudad de Milán (Italia) con Nueva York (Estados Unidos), el martes 11 de agosto, a bordo de un A330-300. A priori, no se observa nada de especial en esta conexión, pero lo cierto es que era el último vuelo de la pareja en Delta, el punto y final de los 71,5 años de experiencia que suman entre los dos y la puerta abierta a la jubilación

Unas ocho horas después de la salida del vuelo, el avión tocó tierra en el aeropuerto de JFK de Nueva York. En ese momento, los pasajeros cayeron en la cuenta de que aquella no era una conexión cualquiera y es que, fueron recibidos con los tradicionales arcos de agua que realizan los camiones de bomberos. En un principio, se temió que el matrimonio no pudiera despedirse de 'los cielos' con estos honores, debido a la crisis del Covid, pero finalmente, justo cuando el avión se encontraba en la milla 10 de aproximación, se organizó todo para que los Fahan aterrizaran bajo los arcos de agua. 

Pero eso no fue todo. Joe y Margrit Fahan recibieron felicitaciones desde la torre de control del aeropuerto neoyorquino, así como de los compañeros de profesión que se encontraban en las frecuencias. En la terminal, al matrimonio le esperaban sus seres queridos y amigos para acompañarles en ese momento tan especial. En el homenaje también estuvieron presentes directivos de la compañía, quienes agradecieron a los Fahan los años de servicio en Delta.