Francia ha anunciado un nuevo plan de ayudas para el turismo de 18.000 millones de euros, según apuntó el primer ministro francés, Édouard Philippe

De acuerdo con fvw, Philippe señaló que se trata de un plan "sin precedentes", pero es que el turismo, incidió, se enfrenta al peor reto de la historia moderna. El plan incluye 1.300 millones en inversiones públicas directas, así como préstamos garantizados, ayudas directas y exoneraciones fiscales.

El primer ministro estimó que los ciudadanos franceses podrán veranear en su propio país en julio y agosto, aunque es probable que haya diferencias entre las regiones en función de la evolución de la enfermedad. En este punto, se comprometió a ofrecer una compensación si la epidemia tumba las vacaciones. 

Por otro lado, destacó la importancia de esta actividad para la economía francesa, ya que representa cerca del 8% del PIB y emplea a alrededor de dos millones de personas.

Reapertura de la restauración

Actualmente, el país está dividido por zonas: la verde y la roja. En 'zona verde', se encuentran las regiones donde el COVID-19 no ha tenido gran incidencia, mientras que en 'zona roja', aquellas donde la enfermedad está muy extendida. A partir del 2 de junio, podrán reabrir los locales de restauración de las localidades en 'zona verde'. 

eiffel tower 4416700 1920

Arco de la Torre Eiffel, París

En 'zona roja' se encuentra el área metropolitana de París y la región del Gran Este que colinda con Alemania. Lo cierto es que Francia está siendo uno de los países más golpeados por el virus, con más de 27.000 fallecidos. Es, además, el más visitado del mundo, con 89 millones de turistas en 2019. España le siguió ese año con 83 millones. 

Cuarentena para los turistas españoles

Precisamente, Francia ha pagado con la misma moneda a España: ha decretado la cuarentena obligatoria, de 14 días, para los turistas españoles que entren en el país. "Francia impondrá tales restricciones respondiendo a un principio de reciprocidad", aseguraron fuentes del gobierno francés. La medida aprobada por el ejecutivo español, que entró en vigor el pasado viernes, 15 de mayo, cogió por sorpresa a Francia, que se mostró disconforme con la misma.