El ruido que generan los locales de restauración en la calle Pare Molina (Villarreal, Castellón) ha hartado a los vecinos. Así, la comunidad de propietarios de un edificio de la zona ha presentado una querella criminal contra el alcalde de la ciudad, José Benlloch, contra la concejala de Seguridad Ciudadana, Silvia Gómez, y contra los empresarios de estos establecimientos.

Según ha informado El Mundo, esta comunidad, conformada por las dos familias que residen en el inmueble, acusan a los restauradores de un delito contra el medio ambiente. Mientras, al alcalde y a la concejala se les acusa de un delito de prevaricación administrativa por “no haber atendido las denuncias de los afectados” y de colaboración necesaria por infracción ambiental.

De acuerdo con la querella, la gran concentración que tiene lugar en esta zona de tascas los fines de semana, desde las 19.00 hasta las 22.30 horas, ha perjudicado el bienestar personal de los vecinos. En el texto se alega que el ruido que se genera supera el nivel de decibelios máximo establecido por la ley. Por otro lado, se recuerda que la “ordenanza de convivencia ciudadana” prohíbe el consumo de cualquier bebida en la vía pública, “salvo en terrazas con la debida autorización”.

En este sentido, los demandantes apuntan que esta norma se quebranta, ya que los fines de semana existe una gran concentración de personas que sobrepasa la zona de terrazas. Además, recalcan que “las autoridades y órganos de gobierno no han ofrecido amparo alguno a los denunciantes”, ya que no se ha impulsado ninguna medida “para el cumplimiento de la normativa por parte de los negocios”.

Benlloch, por su parte, se ha mostrado “dolido”, debido a que los vecinos “han buscado el peor instrumento que podían buscar para solucionar la situación”. Asimismo, ha insistido en que muchas quejas no se ajustan a la realidad, porque en la zona no existen problemas de limpieza, ni molestias en horas nocturnas, ya que la actividad “se concentra en viernes y sábado de 20.00 a 22.00 horas”. Los propietarios de los locales también han defendido esta postura.