En Alemania está surgiendo con fuerza la intención de poner límite de los vuelos baratos —ya sea a través de fijar precios mínimos o de aumentar impuestos—y desde aerolíneas como easyJet ya han mostrado su disconformidad contra lo que consideran como “una medida incorrecta, injusta, inmoral y elitista”.

En una entrevista con WeltJohan Lundgren, CEO de easyJet, se ha mostrado muy crítico con este tipo de medidas que, en su opinión, provocan que solo los más privilegiados puedan viajar en avión. “Los impuestos más altos hacen que volar sea más caro”, sentencia.

Cree que la implantación de un impuesto que encarezca los vuelos se traduciría en una menor ocupación en cada trayecto, provocando un mayor daño medioambiental que el que se da actualmente. Denuncia que mientras grupos políticos apuntan directamente hacia compañías de bajo coste como la suya, las compañías más ineficientes son aquellas que reciben una mayor cantidad de ayudas estatales.



Lundgren recalca, asimismo, que los impuestos más altos no suponen ningún incentivo para que las compañías renueven sus flotas y apuesten por modelos más ecológicos.

En otro orden de cosas, comentó que la compañía espera alcanzar el nivel de pasajeros previo a la pandemia para 2023, aunque destaca que todo depende de “cómo controlemos el virus” y advirtió que el 90% de su flota (de unos 330 aviones) está listo para activarse en cualquier momento.