Los tres grandes operadores ferroviarios de alta velocidad en España han dado el golpe definitivo a los patinetes eléctricos por motivos de salud pública y seguridad de los viajeros. Renfe, Ouigo e Iryo han anunciado que prohíben el acceso a sus trenes con estos vehículos de movilidad personal (VMP) y cualquiera de otro tipo que funcione con baterías, ante el peligro de que estas exploten y se incendien, como ya ha sucedido en diferentes partes de España.

La medida será aplicada por Renfe y Ouigo desde este martes, 12 de diciembre, excluyendo únicamente a los VMP utilizados por personas con movilidad reducida y las bicicletas eléctricas. Por su parte, Iryo todavía no ha fijado una fecha concreta para su entrada en vigor. En el caso particular de la compañía española de propiedad estatal, además de los trenes de alta velocidad (AVE, Avlo, Alvia, Avant, Euromed e Intercity) también extiende la prohibición a los de cercanías, los regionales y los de larga distancia.

Tanto el operador español como el francés fundamentan la decisión en el riesgo potencial de este tipo de VMP eléctricos. Renfe hace referencia a “la situación de peligro generada ante incendios de baterías que se han registrado en algunos transportes públicos”, ya sea por manipulación de la batería, desperfectos por golpes, paso del tiempo y utilización de cargadores diferentes, entre otros. Por su parte, Ouigo señala que, aunque estos incidentes puedan ser “algo inusual”, los riesgos asociados son elevados, ya que generan “un volumen significativo de humo tóxico y plantean amenazas sustanciales para la seguridad de los usuarios y del personal a bordo”.

Interior del vagón de un tren | Foto: Renfe

Interior del vagón de un tren | Foto: Renfe

Renfe advierte de que podrá obligar a un viajero a abandonar el tren si lleva un objeto, equipaje o vehículo que represente “un riesgo para la seguridad y el buen funcionamiento de la explotación del transporte”, o para la seguridad de los demás viajeros. Para evitar este tipo de situaciones, el operador informará de la prohibición en las estaciones de Cercanías bajo su gestión. Igualmente, se podrán llevar a cabo inspecciones aleatorias con interventores y agentes de seguridad en los vagones.

Antecedentes en España 


El pasado mes de febrero, Cataluña prohibió tanto el acceso a los vehículos como a las propias infraestructuras (estaciones, andenes…) de transporte público tras la explosión de un patinete en el servicio de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) en noviembre de 2022. Asimismo, desde el pasado 4 de noviembre está prohibido el acceso de patinetes eléctricos a las instalaciones y vehículos del transporte público de la Comunidad de Madrid cuya gestión sea competencia del Consorcio Regional de Transportes. 

En otros países, algunos operadores ferroviarios de Reino Unido e Irlanda, y el Metro de Londres o Hamburgo (Alemania), también han prohibido el acceso de patinetes eléctricos a sus trenes.