“Antes del Covid, en los cruceros ya había un alto nivel de preocupación por la sanidad e higiene”, asegura Alfredo Serrano, director nacional en España de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), en una entrevista en exclusiva para Tourinews. La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros es la patronal que representa a las navieras que operan el 95% de la flota de cruceros mundial.

Para Serrano, ninguno de los procedimientos que existen actualmente es efectivo al 100%, por lo que los cruceros centran sus esfuerzos en poner “todas las barreras posibles” para evitar la transmisión. No obstante, destaca que la atención mediática se focaliza mucho más en los contagios que se dan en los cruceros que en cualquier otro contexto, a pesar de que los positivos representan menos de un 1% de los pasajeros que viajan a bordo del barco.

Pregunta (P): Resulta muy llamativo leer que se ha parado un crucero por un brote de Covid-19. ¿Es tal la alarma o es más el alarmismo?

Respuesta (R): Esos casos de parar los cruceros por brotes entre los pasajeros sí se produjeron muy al principio de la pandemia. Ahora se ha producido algún caso en el Caribe y alguno por aquí cerca, pero la mayoría de esas cancelaciones han sido por contagios entre la tripulación que imposibilitaba el funcionamiento normal del crucero. Hay tripulantes que son críticos para el funcionamiento del crucero y el barco no puede funcionar de una manera segura si no dispone de una serie de funciones. Y ocurre que las personas que desempeñan esas funciones pueden, en un momento dado, dar positivo y tienen que ser aislados y no pueden operar. En algún caso ha sucedido esto, aunque son muy pocos y están controlados. Ahora mismo, antes de subir al barco, hay que hacer un test obligatorio a la totalidad de personas que van a embarcar. Además, estos test se van repitiendo. Entonces, nos encontramos con que, incluso en los casos más agudos, hablamos de un índice de positivos por debajo del 1% de las personas que están a bordo, seguramente asintomáticos. Si eso lo comparamos con lo que nos encontramos en este momento en nuestro país, que casi el 4% de la población ha sido infectada en los últimos 15 días, evidentemente llegamos a la conclusión de que es menos probable que te encuentres con un caso de Covid en un barco que en la mayoría de nuestras ciudades.
 

Alfredo Serrano dest

Alfredo Serrano dest

 

"Que haya 30 positivos asintomáticos en un concierto actualmente no es noticia, pero diez en un barco, cuando hay 4.000 personas a bordo, sí que lo es"


P: Cuando se ha comprobado que todos los pasajeros y tripulantes que van a embarcar son negativos, ¿cómo entra el virus en el barco?

R: Yo creo que igual que pasa en otras circunstancias. Los test, por ejemplo, tienen un porcentaje concreto de fiabilidad. Es posible que el test de alguien dé negativo, pero que sí esté infectada y posteriormente desarrolle la enfermedad. Es decir, todavía ninguno de los procedimientos que existen son seguros y efectivos al 100%. De lo que se trata, dentro de la industria de los cruceros, es de acumular suficientes barreras para que no se produzca una situación complicada a bordo. Por una parte, intentar que el virus no entre, pero, en el hipotético caso de que así sea, detectarlo inmediatamente, aislar a las personas correspondientes y poner todas las barreras posibles para la transmisión: desinfección, filtros en la ventilación, distancia social, evitar las aglomeraciones, utilizar la tecnología para evitar que la gente toque ciertos dispositivos –como la puerta de los camarotes, que en muchos casos se abre de forma automática–. Se toman multitud de medidas para que eso no ocurra. Y, en el caso de que todo eso no sea efectivo al 100%, tener toda la casuística del desembarque de las personas que puedan estar infectadas para que, sintomáticos o no, puedan desembarcar y respeten la cuarentena fuera del barco.

P: En la época del Covid, ¿cómo debemos analizar los cruceros, como medio de transporte o como alojamientos? Es decir, ¿los comparamos con aviones o con hoteles?

R: Pues yo no me atrevo a responder esa pregunta. Creo que ambas comparaciones se pueden justificar de una manera o de otra.



P: Te lo pregunto porque, durante la pandemia, la actividad de los aviones y de los hoteles no se ha paralizado al 100%, mientras que los cruceros han sido mucho más conservadores

R: Yo creo que hay dos factores. Por una parte, están las medidas que toman las compañías de cruceros. Yo creo que cualquiera que ha estado a bordo de un barco, antes del Covid, seguramente ha salido muy sorprendido por los altos niveles de preocupación por la sanidad, seguridad, higiene, desinfección… Eso ha sido siempre así y, en el caso del Covid, se ha mantenido. Por otro lado, no se puede negar que también ha habido cierta desinformación en ese aspecto. El sector de los cruceros ya consigue mucha atención por parte de los medios de comunicación y eso supone que las cosas buenas, a veces, se magnifican y ocurre lo mismo con los casos malos. Que haya 30 positivos asintomáticos en un concierto actualmente no es noticia, pero, sin embargo, diez en un barco, cuando hay 4.000 personas a bordo, pues sí que lo es. Son estados de opinión que evidentemente pueden acabar influyendo a nuestros gobernantes.

 

*Este artículo forma parte de una entrevista dividida en varios fragmentos.