Hace apenas una semana, el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, apuntaba que era probable que a partir del 1 de diciembre se aceptasen los test rápidos de antígenos como prueba válida para que los extranjeros que llegan desde zonas de riesgo puedan acceder a España, no obstante, las últimas declaraciones de la ministra de Turismo, Reyes Maroto, apuntan a que no se cumplirá ese objetivo.

Maroto aterrizó el domingo 29 en la isla de La Palma para participar en la cumbre del G-20 sobre la recuperación del turismo, que se celebra hoy 30 de noviembre. A su llegada, declaró que la Comisión Europea (CE), a día de hoy, solo reconoce las PCR como válidas. Según explica Canarias 7, la ministra incidió en que se está trabajando con intensidad para que la CE reconozca la validez de las pruebas de antígenos  —a las que definió como “eficaces y disponibles”—, una aceptación que llegaría “en poco tiempo”, aunque Maroto no ha especificado ningún plazo.

Lo cierto es que el pasado 19 de noviembre la Comisión Europea dio, en la práctica, luz verde a la utilización de test rápidos de antígenos para el control de las fronteras siempre que los países miembros lleguen a acuerdos conjuntos. Con respecto a negociaciones bilaterales, la ministra no se ha pronunciado.

Se repite así el mismo esquema de lo que ocurrió con la exigencia de PCR para poder entrar en España. Desde el mes de abril, comunidades autónomas como Baleares, Canarias o Madrid reclamaban la exigencia de una prueba Covid negativa para poder entrar el país, sin embargo, desde el gobierno se les emplazaba a esperar la decisión de Bruselas, llegando a negarse a ceder instalaciones aeroportuarias para la realización de ​dichas pruebas. Finalmente, y sin ningún pronunciamiento de la Comisión Europea, España tomó la decisión por sí misma el 11 de noviembre.

Mientras tanto, desde el sector turístico se sigue exigiendo que se acepten los test de antígenos como válidos, ya que son más accesibles, asequibles y rápidos, teniendo especial importancia que tienen estas características en países emisores de turistas como Reino Unido, donde existen problemas de acceso a las PCR.