Ryanair ha vuelto a recurrir a un agente externo para justificar sus ajustes en las bases españolas. Si en un primer momento señaló al retraso en la recepción de aviones Boeing 737MAX para cerrar sus bases más deficitarias, ahora lo ha hecho con la quiebra de Thomas Cook.

El diario elEconomista.es ha tenido acceso a una misiva que la ‘low-cost’ irlandesa envió a todos sus pilotos solicitándoles que se acojan a excedencias (bajas) no remuneradas de un año o que acepten recortar su jornada laboral y salario al menos un 25% para evitar despidos.

“Con el colapso de Thomas Cook se van a perder 9.000 puestos de trabajo en Reino Unido y potencialmente 13.000 empleos en toda Europa. Nosotros esperamos que haya suficientes solicitudes para bajas no remuneradas y jornadas a tiempo partido, para no tener que recurrir a la pérdida de empleos en Madrid este invierno”, reza la misiva a la que ha podido acceder el medio citado, que no solo fue remitida a los pilotos de Madrid. 

El documento, que fue enviado a finales del pasado septiembre, también repara en la crisis del B737 MAX. “Vamos a recibir diez 737 MAX este año y eso significa uno o dos cierres más de bases y la reducción de capacidad en otras bases”.

La aerolínea insta así a los pilotos a trasladarse a otras bases, a cambio de un ajuste voluntario de sus contratos y sueldos del 25%. De esta manera, el personal pasaría de fijo a fijo discontinuo, lo que implica trabajar nueve meses del año y permanecer en el paro los otros tres. Ryanair espera que los pilotos de Alicante, Palma de Mallorca, Málaga o Glasgow (Escocia) acepten esta alternativa.

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Otras de las opciones que la ‘low-cost’ ofrece a los pilotos de España es trasladarse a otras aerolíneas de la compañía, como es Buzz, con base en Polonia y peores condiciones laborales (pérdida de antigüedad o cobrar por horas), o bien trasladarse hasta Fez (Marruecos), Budapest (Hungría) o Marsella (Francia) conservando el 100% del horario, pero con otras condiciones.

Recientemente, Ryanair decidió mantener su base de Girona, que tenía previsto cerrar, tras llegar a un acuerdo con 160 empleados (tripulantes de cabina y pilotos) que aceptaron las propuestas de la aerolínea, muy similares a las reflejadas en esta carta. Estos trabajadores, por ejemplo, aceptaron que sus contratos pasaran de fijos a fijos discontinuos. Era la única alternativa al despido.

Desde el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA) aseguran que para los pilotos que no están basados en Girona y no han querido acogerse a los ajustes propuestos por la aerolínea no ha habido consecuencias, pero la compañía "está volviendo a la política del miedo para recuperar el terreno perdido en los últimos años y reducir gastos quitando derechos y salarios". Aluden al aumento salarial del 20% que consiguieron los pilotos, así como a la aplicación de los derechos laborales de cada país.  

Actitud chantajista

El sindicato, a su vez, ha denunciado chantajes a los pilotos en la firma de los nuevos contratos. Se refiere, por ejemplo, a que aquellos que alcanzaron un acuerdo con Ryanair en la base de Girona, pero indicaron que no quieren perder la antigüedad, han sido avisados por la compañía de que ello implica no aceptar los condiciones y, por lo tanto, el despido. "Es un chantaje en toda regla que vamos a denunciar", aseveraron desde Sepla. 

El sindicato teme que este es el futuro que le espera a todas las bases: "Una a una, acabarán cayendo todas". Cabe recordar que la 'low-cost' tiene previsto cerrar sus bases de Tenerife Sur, Gran Canaria y Lanzarote el próximo 8 de enero, así como aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que Sepla va a recurrir. Sitcpla, sindicato de tripulantes de cabina, también ha anunciado que llevará a Ryanair ante la Audiencia Nacional por irregularidades en la negociacón del ERE, que concluyó sin acuerdo.