El Aeropuerto de Sevilla acaba de finalizar el plan de obras que comenzó en 2019. Este proyecto, que ha contado con una inversión global superior a los 80 millones de euros, ha supuesto la mayor transformación de las instalaciones en más de 30 años. El objetivo, acercarse a los 10 millones de pasajeros anuales.

Los trabajos han girado en torno a la renovación de tres grandes instalaciones:

Recrecido de la pista de vuelo: Terminó en enero de 2020, requiriendo la participación de 500 trabajadores, 55 vehículos y maquinaria pesada, además de 117.600 toneladas de aglomerado asfáltico y 18.900 metros cúbicos de hormigón. Se adecuó la pista para un uso óptimo de la misma, con un nuevo pavimentado y una actualización de las señalizaciones. 

Reforma de la central eléctrica: Concluyó en septiembre de 2022, y de esta instalación depende el suministro energético de toda la infraestructura. Se han instalado sistemas de iluminación LED o tecnología para el control remoto de equipos con el objetivo de ofrecer alternativas sostenibles.


Ampliación del edificio terminal: Considerada por AENA la actuación más importante del plan de obras, se han reformado los dos extremos de la construcción. Hacia el sur, para atender el tráfico nacional e internacional Schengen, y hacia el norte, para el tráfico internacional No Schengen. La superficie útil se ha incrementado en un 42%

Las obras del edificio terminal han estado enfocadas a agilizar los procesos aeroportuarios y acortar las escalas de las aerolíneas, además de realizar una revisión integral de la oferta comercial y de la restauración.

El edificio terminal dispone ahora de capacidad operativa para atender hasta 10 millones de pasajeros al año.