El presidente del Gremi d’Hotels de Barcelona, Jordi Clos, ha criticado la proliferación de alquileres de habitaciones particulares a turistas en la ciudad y ha achacado a estos el fomento de cierta “turismofobia” entre los vecinos.

Según ha relatado el presidente de la patronal hotelera barcelonesa en una entrevista a Efe, actualmente existen unos 7.000 apartamentos turísticos ilegales en Barcelona. De esta manera, Clos ha explicado que la experiencia negativa generada por estos en bloques de viviendas ha creado una aversión hacia este tipo de alojamientos, que se amplió a todo el sector.
 


A pesar de que la Ciudad Condal mantiene la prohibición de alquilar habitaciones por menos de un mes para impedir la proliferación de estancias turísticas, los hoteleros temen que la actual normativa sea objeto de negociación política para aprobar el Plan Especial Urbanístico de Alojamiento Turístico (PEUAT).