Lo más fácil para el cliente es pensar, al faltarle algo, que la camarera de piso las ha ufanado, ya que es la única que ha podido entrar.

Quien os habla ha vivido los dos polos del asunto: un cliente que me lo demostró habiendo grabado a la camarera, que efectivamente registraba los bolsillos de la ropa y se la veía cogiendo el dinero y, por el contrario, el placer de entregar una gran propina de 600€ delante de toda la plantilla a una camarera que encontró la cartera del cliente detrás de la mesita de noche que contenía el equivalente al salario de 4 meses de la camarera y que el cliente ya daba por perdida. 

Suscripción

Ante este tipo de acusaciones, yo intento ganar tiempo realizando una investigación y le pido al cliente que por favor vuelva a revisar los posibles sitios donde ha podido ser guardado, es sorprendente ya que muchas veces aparece.

En un hotel acordamos con el Comité de empresa que para los casos de clientes que insistieran en acusar al personal se les comunicaría que podían denunciarlo a la policía, pero se les informaba que la empleada haría lo mismo  por falta a su honor; y es que no hay peor sensación para alguien que da todo en el día a día que se le acuse de algo que no ha hecho.