La pasada semana, del 3 al 7 de abril, muchos aficionados del mundo del motor realizaron su particular peregrinación a la ciudad de Essen, en Alemania. Ubicada en el noroeste del país, cerca de la frontera con Países Bajos, cada año esta urbe acoge la conocida Techno Classica, la mayor feria de automóviles clásicos a nivel global, centrada en la promoción de estos vehículos con historia y la industria auxiliar y de recambios para coches y motocicletas que ya no se fabrican y que tienen un altísimo valor patrimonial.

El evento, organizado por la empresa SIHA y celebrado en Messe Essen  —el recinto ferial de la ciudad—, congrega a una gran cantidad de ciudadanos de toda Alemania, pero también de otros países. Enfocado al automovilismo, el encuentro también se erige como un atractivo turístico, ya que cada año acuden miles de asistentes de más de 40 países, que impulsan la ocupación hotelera de la ciudad y dinamizan la economía local, sobre todo el sector hostelero. 

Se da la circunstancia de que Essen se encuentra a unos 30 kilómetros de Düsseldorf, una ciudad que posee un potente aeropuerto internacional para recibir a todos aquellos apasionados que deciden coger un avión con la intención de adquirir un vehículo que amplíe su colección o, simplemente, por el placer de observar modelos legendarios por su escasez o porque no pasaron de ser prototipos vanguardistas.

Este 2024, la Techno Classica ha celebrado su 34ª edición y ha contado con la presencia de visitantes de 46 nacionalidades, unos 1.100 expositores de 30 nacionalidades, más de 2.700 vehículos clásicos y de colección, y la representación de 200 clubes automovilísticos. Todo ello en un espacio con 8 pabellones y una superficie total de 120.000 metros cuadrados, es decir, el equivalente a 17 campos de fútbol. Como curiosidad, uno de las personalidades más reconocidas que estuvo presente en la feria ha sido Magnus Walker, conocido coleccionista de automóviles, poseedor de una de las mayores colecciones de Porsche 911 del mundo. 

Mercedes Benz 300 SL 'Gullwing' | Foto: Tourinews

Mercedes-Benz 300 SL 'Gullwing' | Foto: Tourinews©

La feria, además, ha celebrado este año infinidad de aniversarios de marcas y modelos icónicos que han marcado el devenir de la industria automovilística durante el último siglo, como los 120 años de Rolls-Royce, los 115 de Bugatti o los 95 de Ferrari, así como los 50 del Porsche Turbo y del Volkswagen Golf, los 65 del Mini o los 70 del Mercedes 300 SL —popularmente conocido como ‘alas de gaviota’—, entre otros.

En algunas ocasiones, las unidades expuestas son tan escasas o exclusivas que llegan a alcanzar precios disparatadamente altos. Es el caso de marcas como Mercedes, Ferrari, Lamborghini o Maserati, con vehículos que llegan a rebasar los dos millones de euros de precio. De hecho, el automóvil más caro que se vendió durante el evento fue un Ferrari Berlinetta Vignale de 1953 que llegó a competir en la histórica carrera italiana Mille Miglia —Mil Millas—, cuya venta rozó los tres millones de euros. En total, la compraventa de vehículos alcanzó las 2.000 unidades. 

Espacio para venta de recambios singulares


La afición a los coches y motos clásicos conlleva en muchas ocasiones la búsqueda constante de piezas y recambios que ya no están en el mercado y no se fabrican por la antigüedad de los vehículos. Esto motiva a que los dueños de vehículos de esta categoría estén continuamente tras la pista de algunas empresas que conserven stock de estos accesorios o de fanáticos de algunas marcas que acumulan este tipo de material. Por ello, la Techno Classica se convierte en un punto de encuentro y referencia para todos aquellos que quieran comercializar estas piezas de difícil acceso y para los compradores desesperados que llevan mucho tiempo tras su pista. Así, el primer día de la feria la entrada a Messe Essen se convierte en una competición por llegar el primero a los expositores para así poder obtener esos codiciados y escasos recambios.

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