Las plazas alojativas de viviendas vacacionales canarias publicadas en plataformas especializadas pasaron de 199.151 a 156.997 entre mayo de 2025 y el mismo mes de 2026, con una caída de 42.154 plazas (-21,17%), según estadísticas publicadas por la Asociación Canaria de Alquiler Vacacional (ASCAV). El colectivo puntualiza que la mayoría del descenso se acumuló a partir de diciembre de 2025, con la entrada en vigor de la Ley 6/2025 de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas en Canarias, que endurecía las condiciones para el registro y explotación de pisos vacacionales.

En el mismo periodo, en Canarias el número de viviendas vacacionales publicadas en plataformas pasó de 47.648 en mayo de 2025 a 38.337 en mayo de 2026, lo que supone una reducción de 9.311 viviendas y una variación del -19,54%. Sin embargo, las viviendas registradas en el Registro Turístico del Gobierno de Canarias ascienden a 73.841. Existe una diferencia entre las registradas y publicadas de 35.504 unidades y ASCAV defiende que el anuncio y desarrollo de la LOSUTV llevó a muchos propietarios a inscribir viviendas de manera preventiva en dicho registro, aunque no estén siendo explotadas actualmente.

El reparto por provincias es muy equitativo. La provincia de Las Palmas —Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura— concentra 20.088 viviendas vacacionales, el 52,40% del total de Canarias, mientras que la de Santa Cruz de Tenerife —Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro— acoge 18.246 pisos turísticos publicados, un 47,59% del total autonómico.

Los nueve principales municipios turísticos de Canarias acaparan más de la mitad de estas unidades. Adeje, Arona y Puerto de la Cruz (Tenerife); San Bartolomé de Tirajana y Mogán (Gran Canaria); Pájara y La Oliva (Fuerteventura), más Yaiza y Tías (Lanzarote), concentraban 20.066 viviendas vacacionales en mayo de 2026 (un 52,34% de toda la oferta publicada en Canarias). El resto se reparte entre los otros 79 municipios del archipiélago.

ASCAV se muestra muy crítica con estos datos. "A pesar de que se han expulsado a miles de familias del negocio turístico, la situación del mercado de viviendas en alquiler residencial no ha cambiado, ni va a cambiar en lo más mínimo. Es más, a pesar de la sangría de viviendas vacacionales, los alquileres residenciales siguen subiendo de precio. Los datos así lo avalan", afirma el colectivo. "Se ha decidido acabar a toda costa con un sector alojativo que representa un complemento de renta a miles de familias en Canarias, que pagan impuestos en Canarias y que aportan un valor económico transversal a muchos sectores en nuestro destino", finaliza.