Las camareras de piso —conocidas como kellys— de los hoteles de Baleares continúan soportando una elevada presión laboral pese a que cerca del 60% de los establecimientos ya ha realizado las mediciones de cargas de trabajo previstas en el convenio colectivo del sector. El sindicato UGT sostiene que, en la mayoría de los casos, estas evaluaciones no se han traducido en medidas efectivas para reducir el esfuerzo físico que soporta este colectivo.

Según informa Diario de Mallorca, UGT-Hostelería estima que todas las grandes cadenas hoteleras ya han completado estas mediciones, aunque denuncia que son muy pocas las empresas que han adoptado cambios organizativos para aliviar la carga de trabajo. El sindicato destaca como excepciones los casos de Iberostar, que reduce las cargas a las trabajadoras mayores de 55 años, y MarSenses, que ha aplicado reducciones de jornada laboral.

El secretario general de UGT-Hostelería en Baleares, José García Relucio, advierte de que la situación se agrava durante los días de mayor rotación de clientes, cuando aumentan las tareas de limpieza y también las bajas laborales. Además, critica que el proceso de implantación de las mediciones se ha ralentizado en muchos establecimientos que todavía no han cumplido con esta obligación.

Ante este escenario, UGT anuncia que denunciará ante la Inspección de Trabajo y el Instituto Balear de Seguridad y Salud Laboral (IBASSAL) a los hoteles que, al finalizar la temporada de 2027, no hayan realizado las mediciones o no hayan implantado medidas para reducir las cargas de trabajo. El sindicato también reclama una mayor vigilancia por parte de la administración, especialmente en los establecimientos de menor tamaño sin representación sindical.