Pese a que la implantación de trampas para cazar serpientes está siendo muy efectiva con más de 800 ejemplares capturados en las Pitiusas durante 2016, la presencia de estos reptiles se está convirtiendo en un problema difícil de solventar para las autoridades baleares.Esto se debe a que el principal modo de entrada de las serpientes al archipiélago es mediante la importación de olivos durante la temporada de invierno, época en la que estos animales hibernan en sus huecos. Pese a que las autoridades baleares han solicitado al Gobierno Central que paralice dichas importaciones, aún no se han tomado medidas al respecto.Ahora, la Conselleria de Medio Ambiente de Baleares quiere reactivar conversaciones para implantar una moratoria sobre la entrada de olivos en la isla, no sólo para frenar la plaga de ofidios, sino para evitar la propagación de la bacteria Xylella fastidiosa, conocida como el ´ébola del olivo´, que ya ha devastado más de un millón de árboles en el sur de Italia.Cabe recordar que las serpientes son una especia invasora perjudicial para la fauna y flora que caracteriza a Baleares, donde se ubica el parque nacional del Archipiélago de Cabrera.Enlaces relacionados:24/07/2016: ¿Afectan las plagas al sector turístico?