La gastronomía se convierte en un regalo más de Navidad. Productos delicatessen, cestas gourmet, rutas enoturísticas o experiencias culinarias se han convertido en tendendencia e, incluso, se cuelan en las cartas a los Reyes Magos.

Según publica el diario Efe:Tur, desde Pastelerías Mallorca, Carmen Moreno, responsable de Regalos, explica que, pese a que este tipo de obsequios son “muy recurrentes” durante el año, “es una apuesta que se dispara” en estas fechas, con un incremento de las ventas del 60%. En el mismo período del año pasado, cuenta Moreno, se realizaron cerca de 9.000 envíos y para esta campaña se espera facturar algo más “del millón de euros” con estos regalos.

Fuentes de Wonderbox han destacado que las ventas de paquetes gastronómicos y enoturísticos crecen de “manera exponencial” y suponen el 7,5% del total anual que el Grupo comercializa con esta gama de experiencias. De hecho, la pasada campaña navideña vendió un 5 % más en valor y un 14 % más en volumen de las propuestas gourmet.

Hay dos “clásicos” muy demandados por estas fechas: el champán y la pieza de jamón, además de platos como el capón, la pularda, el cochinillo y el cordero, y dulces como el marrón glacé y los turrones de autor.