En los últimos años se ha producido una escalada de tensión entre los clientes y las compañías aéreas; mientras que los pasajeros se sienten maltratados, las aerolíneas se quejan cada vez más de los viajeros agresivos.  Y parece que todo tiene visos de ir a peor.

Según explica el medio alemán ‘Handelsblatt’, cada vez es más palpable la tensión en unos vuelos que van más llenos que nunca y que tienen una mayor presión por cumplir con los horarios.

Por un lado, los pasajeros se quejan de la poca calidad del servicio. De hecho, una encuesta reciente de AirHelp indica que los pasajeros se sienten maltratados por las empresas. La falta de información y cuidado en el caso de problemas con el vuelo son el principal motivo de queja. Pero también recibe críticas la actitud antipática de los miembros de la tripulación.

Por su parte, las aerolíneas registran un mayor número de comportamientos violentos a bordo. Según datos de la IATA, en 2016 un total de 169 pasajeros tuvieron que ser atados a sus sillas porque se negaban a sentarse.

El consumo de alcohol y el escaso espacio para el equipaje de mano son algunos de los aspectos que provocan la mayor cantidad de problemas.