Un carro automatizado de catering protagonizó una escena de verdadero terror en la pista del Aeropuerto de Chicago. Aunque no se trata de una historia de fantasmas, el carro empezó a girar sobre sí mismo, como si estuviera poseído, de forma violenta y peligrosa.

El carro descontrolado, además, estaba muy próximo a un avión, por lo que parte del personal, atónito por los acontecimientos, se dispuso frente al aparato para protegerlo de un posible impacto. A todas estas, el carro seguía girando lanzando por los aires las bandejas con comida que transportaba.

A posteriori, uno de los empleados decidió embestir al carrito, con otro vehículo, para que dejara de girar. Finalmente lo tumbó por completo, vertiendo así todo su contenido al suelo. La heroica intervención de este trabajador fue aplaudida por los usuarios que grabaron, sorprendidos, lo ocurrido. Por el momento se desconoce qué provocó el descontrol del vehículo automatizado.