La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) exige a los diferentes gobiernos que tomen todas las medidas necesarias para que los "altos precios" de las PCR no pongan en peligro la recuperación del sector turístico.

Según la entidad, el elevado coste de los test podría hacer que los viajes queden fuera del alcance de muchos, especialmente de las familias. Por ello, reclama que las pruebas diagnósticas sean “asequibles, oportunas, ampliamente disponibles y efectivas”. Pero no solo eso, IATA propone seguir la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que sean los gobiernos quienes asuman estos gastos.

Un estudio realizado por IATA sobre los costes de las PCR en 16 países demostró grandes diferencias en los precios de los test, entre mercados y hasta dentro de un mismo estado. De la muestra examinada, solo Francia cumple la recomendación de la OMS de asumir los gastos de las pruebas diagnósticas de los viajeros.
 

Un estudio realizado por IATA sobre los costes de las PCR en 16 países demostró grandes diferencias en los precios de los test entre mercados y hasta dentro de un mismo Estado

Un estudio realizado por IATA sobre los costes de las PCR en 16 países demostró grandes diferencias en los precios de los test entre mercados y hasta dentro de un mismo Estado

Por otra parte, en los otros 15 países estudiados por IATA el precio mínimo medio de una PCR fue de 90 dólares (unos 75 euros). Teniendo esta cifra en consideración y situando el precio medio de los billetes de avión en unos 200 dólares (unos 166 euros), la realización de una PCR incrementaría el coste del viaje a 290 dólares (241 euros), lo que supone un 45% más caro.

Desde IATA insisten que el impacto de los costes de las pruebas Covid en los viajes es más severo para las familias. Según la asociación y siguiendo con los cálculos anteriores, el precio total de unas vacaciones familiares ascendería a 3.040 dólares (más de 2.530 euros), de los que $1.440 (1.200 €) irían destinados a las PCR. Para estos cálculos, ha considerado que son necesarias dos pruebas para cada sentido (ida y vuelta), ya que así lo piden algunos destinos.



“A medida que se eliminan las restricciones de viaje en los mercados nacionales, vemos una fuerte demanda. Se puede esperar lo mismo en los mercados internacionales. Pero esto podría verse peligrosamente comprometido por los precios de las pruebas, en particular las PCR”, ha declarado Willie Walsh, director general de IATA. Ha añadido, además, que si realmente los gobiernos quieren "salvar el empleo en el turismo y en el transporte aéreo”, deben evitar que los viajes se conviertan en un producto exclusivo para ricos.