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Román Carrasco Delgado, un viudo desempleado de 84 años cuya morada en el sureste de Puerto Rico sirvió de inspiración para la célebre casita que acompaña a Bad Bunny en sus conciertos, pide al cantante en los tribunales un millón de dólares (860.000 euros) por daños y angustia emocional. La acción judicial, presentada este miércoles, alega que “gran cantidad de personas” visita su hogar diariamente en la ciudad de Humacao para tomar fotos y videos del inmueble que inspiró al reguetonero, de forma que Carrasco ha perdido toda privacidad.
Además, la demanda también reclama derechos de imagen, según refiere Los Angeles Times. "La Casita ha sido objeto de decenas y/o cientos de publicaciones en redes sociales y de venta de productos con la imagen de su propiedad, de las cuales este —el demandante— no recibe ningún beneficio en general”, se afirma en ella.
La casa de color salmón con detalles amarillos y una terraza apareció por primera vez en el cortometraje de Bad Bunny que lanzó su álbum Debí Tirar Más Fotos en enero. También sirvió como modelo para la casa de tamaño real apodada La Casita, que se presenta en los 30 conciertos que presenta el cantante, ahora enfrascado en una larga residencia en Madrid.
"Don Román es objeto de comentarios e insinuaciones malintencionadas que no ocurrían previo a la publicación del video mencionado”, se asegura en le demanda, que además pondera la importancia de la característica casa en los shows del puertorriqueño: "No existe duda de que La Casita ha sido el escenario principal de los conciertos de Bad Bunny, en donde se han presentado una gran cantidad de artistas de calibre mundial”.




