Baleares y Canarias, las dos comunidades autónomas españolas que más dependen del turismo, siguen actualmente dos estrategias bien diferenciadas. También sus circunstancias son distintas: mientras Canarias intenta salvar su temporada alta (invierno) con una aprobación a última hora por parte del Ministerio de Sanidad para que se consideren válidos los test rápidos para viajar al archipiélago atlántico, Baleares prefiere seguir aceptando a los turistas solo las PCR. El conseller balear de Turismo, Iago Negueruela, lo tiene claro: “No somos Canarias”.

El Govern balear no tiene prisas por aceptar los test de antígenos, ya que ahora mismo sus esfuerzos se centran en comenzar una recuperación turística en marzo. Para entonces esperan que este tipo de pruebas (más rápidas y asequibles económicamente) hayan evolucionado y tengan una fiabilidad mayor a la actual. De momento, Negueruela sigue priorizando la estabilización de la pandemia y considera que el equilibrio perfecto entre turismo y control sanitario ahora mismo radica en las PCR.

Según informa El Mundo, Turespaña respalda los argumentos del conseller, ya que según ha declarado Miguel Sanz, director del organismo, deben ser “capaces de mover al máximo los flujos turísticos sin poner en jaque el control de la pandemia" y ha sentenciado que "la PCR es la única prueba que garantiza el control sanitario". Para el director de Turespaña resultaría mucho más costoso para el turismo una cadena de rebrotes.

Por su parte, las empresas del sector, representadas por la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), la Asociación de Apartamentos Turísticos de Baleares (HABTUR) y la Asociación de Agencias de Viajes de Baleares (AVIBA) valoran positivamente, por el momento, la utilización exclusiva de las PCR para los turistas, sin embargo alertan de que no habrá recuperación posible en el mes de marzo de no aprobarse la validez de una prueba rápida alternativa.