Las empresas de autobuses de Canarias han decidido rebelarse contra el nuevo canon de aparcamiento de Aena, conocido como el “tasazo”, que entrará en vigor próximamente en los aeropuertos de Lanzarote y Tenerife Sur y que se extenderá progresivamente a Gran Canaria y Fuerteventura hasta 2027.
Aunque la aplicación de la tasa se ha retrasado unos días por problemas técnicos la Federación de Empresas del Transporte (FET) ya ha anunciado que no asumirá este gasto imprevisto en plena temporada alta —el coste puede elevarse a 6.000 euros mensuales por empresa—. Para evitar el pago, las patronales han diseñado una alternativa que prescinde del uso de los parkings oficiales. Bajo este nuevo esquema, los autobuses solo saldrán de sus bases cuando los viajeros confirmen que ya están en la terminal con su equipaje, y los vehículos esperarán fuera de las instalaciones aeroportuarias entre servicios, según informa Canarias 7.
Desde la FET denuncian critican que se trata de una medida de puramente recaudatoria que llega en un momento crítico, ya que los contratos con los touroperadores están cerrados y los precios de los paquetes turísticos no se pueden modificar. El secretario general de la federación, José Ángel Hernández, ha señalado quela imposibilidad de repercutir el coste a las agencias obliga a las transportistas a plantar cara para proteger su viabilidad económica.





