Avora Residences ha adquirido el Seven Seas Navigator, de la naviera Regent Seven Seas Cruises, para reconvertirlo en un crucero residencial de lujo, el Avora Lumina, que botará en 2028. Las residencias que acoge el navío tendrán entre 30 y 117 metros cuadrados y contarán con acabados personalizables y amplias vistas al mar.

Antes de su lanzamiento, Avora Lumina será sometido a una conversión residencial completa. Las mejoras previstas incluyen personalización y mejoras residenciales, espacios comunes rediseñados optimizados para la vida a largo plazo, un centro dedicado a negocios y conectividad global diseñado para apoyar viajes prolongados.

"El crucero residencial ha demostrado su viabilidad", dijo Mikael Petterson, fundador de la compañía. "Estas no son cabinas de crucero", añadió, "están diseñadas como casas flotantes, residencias principales que viajan con sus dueños durante años". Petterson es también el creador de Villa Vie Residences, único operador que ha ejecutado con éxito un programa moderno de cruceros residenciales a gran escala.

Norwegian Cruise Line será quien opere este crucero residencial, gracias a un contrato de nueve años con una opción de compra.


De los ríos a los polos

Por su tamaño y configuración, Avora Lumina ocupa una posición distintiva. El barco es lo suficientemente pequeño para acceder a puertos íntimos y navegar por vías fluviales inaccesibles para embarcaciones mayores, pero aún así ofrece todas las comodidades residenciales a escala. El buque también cuenta con certificación polar, lo que permite viajar a destinos remotos como la Antártida y el Paso del Norte.

Avora Lumina tiene la intención de lanzarse desde Lisboa, Portugal, emprendiendo una circunnavegación global continua de tres años, visitando más de 140 países y más de 400 destinos en siete continentes.