El Consejo de Administración de Ferrovie dello Stato (FS) ha aceptado la oferta para salvar a Alitalia presentada por la compañía especializada en infraestructuras del transporte Atlantis. Así, el grupo italiano se sumará al consorcio conformado por la compañía pública ferroviaria, la estadounidense Delta Air Lines y el Ministerio de Economía, cuyo objetivo es elaborar un plan de rescate y explotar Alitalia.

Según informa Finanza.com, tras cuatro horas de deliberación, la propuesta de Atlantia se ha impuesto a las de Claudio Lotito, presidente del equipo de fútbol Lazio; Carlo Toto, expropietario de Air One, que en 2014 se fusionó con Alitalia; y Germán Efromovich, empresario colombo-boliviano que es uno de los socios de Avianca.

Aún se desconocen muchos detalles sobre la empresa resultante del consorcio que será la propietaria de la malograda aerolínea, aunque los medios locales especulan con que FS se quedará con el 35%, el Ministerio con el 15% y el resto se repartirá entre las dos entidades privadas.

Lo que está claro es que el nuevo consorcio debe trabajar en un plan de rescate de una aerolínea que desde 2017 está siendo gestionada por administraciones concursales y que ha recibió un préstamo de 900 millones de euros por parte del estado transalpino. En un comunicado, FS asegura que “empezará a trabajar cuanto antes con los socios encontrados para compartir un Plan Industrial y el resto de elementos de la eventual oferta” para salvar la aerolínea.

Luigi Di Maio, ministro de Desarrollo Económico, ha celebrado la decisión asegurando que “se han puesto las bases para el renacimiento de Alitalia”. “Hemos logrado encontrar una solución y es un gran resultado”, añadió.

Atlantia es un grupo propiedad de la familia Benetton centrada en el sector de las infraestructuras del transporte y aeroportuarias con presencia en 23 países. Gestionan 14 mil kilómetros de autopistas, los aeropuertos de Ciampino y Fiumicino (Roma, Italia); Niza; Cannes-Mandelieu y Saint Tropez (Francia).

Antes que ella y los pujantes mencionados, otras empresas europeas habían mostrado su interés por la compra de Alitalia, este es el caso de gigante como Air France-KLM, Lufthansa, Ryanair e easyJet. Todas ellas desistieron ante las reticencias del ejecutivo transalpino  a vender la aerolínea a una empresa extranjera.