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La industria turística alemana se desespera ante una nueva prórroga de las restricciones de viaje

"¡Cualquiera que envíe sectores enteros de la economía a un bloqueo también debe presentar planes para reiniciar!", reclama DRV

Estaba previsto que Alemania relajara el 14 de febrero las duras restricciones impuestas desde el 11 de enero que limitan la movilidad y que desaconsejan cualquier tipo de viaje, sin embargo, el Gobierno Federal y los diferentes representantes estatales han acordado prolongar las limitaciones hasta el 7 de marzo. Algo que desde la perspectiva de la Asociación de Viajes Alemana (DRV) tiene “consecuencias graves para la economía” y será “devastadora” para las agencias de viajes, operadores turísticos y muchos otros proveedores turísticos.

Las restricciones vigentes en Alemania que afectan al sector de los viajes y el ocio son las siguientes:

  • Se desaconsejan viajes de cualquier tipo, especialmente a las zonas internacionales consideradas de riesgo, como es el caso de la totalidad de regiones de España. Se han endurecido controles a viajeros.
  • Los diferentes Estados pueden imponer confinamientos y toques de queda.
  • Los negocios de hostelería, complejos deportivos, peluquerías y centros de estética y el resto del comercio minorista se mantiene cerrado.
  • Se mantendrán los colegios cerrados, apostando por la educación a distancia. —Ya se ha propuesto alargar el curso escolar para compensar las clases perdidas, algo que tendrá impacto en una plausible temporada de verano en España—.
     

Pasajero en aeropuerto alemán haciendo uso de mascarilla


“¡También deben presentar planes para reiniciar!”

"¡Cualquiera que envíe sectores enteros de la economía a un bloqueo también debe presentar planes para reiniciar!", reclama DRV en un comunicado, recordando que, con la excepción de una breve recuperación en el verano, la industria ha estado bloqueada durante un año, sin perspectivas.

La necesidad de marcar un horizonte es clave para la industria de viajes, según la asociación, que recalca que “muchos ya han tenido que abandonar su negocio o están al borde de la quiebra”. En este sentido, abogan porque los políticos y el sector turístico trabajen en estrecha colaboración para determinar los pasos y las condiciones en la que puedan reanudar la actividad.

“Los escenarios de apertura, los planes paso a paso y las estrategias de prueba basadas en incidencias están sobre la mesa y ahora deben adoptarse con prontitud para finalmente brindar a la industria de viajes la perspectiva de futuro que tanto necesita. No hace falta decir que la salud tiene la máxima prioridad”, sentencian. Por el momento, el gobierno alemán se ha comprometido a que si la incidencia acumulada baja de los 35 casos por cada 100.000 habitantes en 7 días, flexibilizará algunas medidas restrictivas.

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