En los últimos años, el mundo del toro ha estado envuelto en polémica debido a las disputas entre los aficionados y los detractores de las prácticas del sector. Los primeros defienden que hay que respetar la tradición. Los segundos argumentan que el maltrato animal no puede ser motivo de festejo en la sociedad del siglo XXI. Lo que sí está claro es que hasta ahora esta "cruel" para unos y "tradición" para otros ha resultado ser un negocio muy lucrativo. 

En términos económicos, la tauromaquia genera en España unos beneficios superiores a los 3.600 millones de euros al año, lo que supone un 0,33% del PIB nacional, según un informe económico de la Asociación de Organizadores de Espectáculos Taurinos (Anoet). El periodista Francisco Javier Domínguez defiende que en relación con los viajes, los encierros constituyeron “el primer reclamo de turismo rural” y afirma que gracias a los toros el sector de los viajes obtiene más del doble de facturación que la propia tauromaquia porque “casi tres cuartas partes de ese pastel se las llevan los hoteles, los bares y los restaurantes. Y el transporte alrededor de una quinta”.

Potente generador de beneficios

Solo en Madrid se estima que en 2015 los astados generaron un impacto de 414 millones de euros. Como ejemplo, Las Ventas Tour atrae cada año a miles de visitantes que quieren conocer el ámbito del toreo. De enero a octubre de 2015, la excursión fue elegida por 71.142 personas de las que el 78% fueron extranjeros, en su mayoría franceses, italianos y británicos. Además, en la Comunidad de Madrid hay catorce explotaciones ganaderas abiertas al público que generan un gran impacto económico en las zonas en las que se localizan. Por ello, la decisión del Ayuntamiento capitalino de erradicar los toros de la web de turismo generó una gran polémica entre los defensores de la práctica. 

Las ventas, Madrid

Los beneficios cada vez están más claros. Múltiples iniciativas se han desarrollado con el fin de fomentar la unión de los dos sectores. En 2015 se creó la Unión Europea de Turismo Taurino (UETT). También se presentó la Feria de Turismo Taurino, enmarcada dentro del proyecto “Territorio Toro”, una iniciativa de la Diputación de Sevilla puesto en marcha por Prodetur, que pretende llevar el reconocimiento del universo taurino más allá de la lidia en las plazas. Durante el evento, que este año cumplirá su tercera edición, se reúnen unos treinta expositores y se ofrece un variado programa de actividades que incluye talleres de Tauromaquia, clases magistrales de toreros de prestigio o exhibiciones de toreo de salón.  Además, dentro del marco del evento se lleva a cabo el Foro de Turismo Taurino. En 2016, se presentó en Fitur el Primer Congreso Nacional de Tauromaquia

¿Qué pasaría si se erradicaran las corridas de toros?

Un 9,5% de los españoles acudió en 2015 a uno de estos eventos. Una sola tarde de toros con 5.000 espectadores a un precio de 40 euros, supone una inyección de 600.000 euros para la economía local. 

La pérdida de la conocida como ‘fiesta nacional’ generaría un nuevo flujo de visitantes a otras zonas del planeta. Países como Colombia están mostrando interés por el sector. En Bogotá, los festejos relacionados con el mundo del toro han vuelto a la ciudad tras cinco años de prohibición debido al entusiasmo que suscitan entre la población, aunque tampoco están exentos de polémica. México es otro país al que acudirían los taurinos, pues cuenta, como España, con una larga tradición relacionada con la tauromaquia, aunque también se han comenzado a prohibir en diversas zonas y algunos movimientos antitaurinos han comenzado a tomar fuerza. En Portugal, por su parte, aunque comparten la tradición, no se mata al toro en la plaza por lo que no resulta igual de atractivo para los seguidores que otros destino, aunque si podría convertirse en una opción por su cercanía. 

¿Hay productos turísticos taurinos alternativos?

Buscando en Internet encontramos múltiples opciones en caso de que las corridas fueran eliminadas definitivamente de nuestro país.  

  • Turitoros

Es una empresa de turismo taurino especializada en visitas a fincas de ganaderías de reses bravas y yeguadas de gran prestigio en España y Portugal. Sus paquetes turísticos incluyen una variedad de opciones entre las que destacan: 'Un día de campo entre los Victorino Martín', 'Un fin de semana en la Dehesa Extremeña' o 'Un fin de semana en Salamanca'. 

  • Victorino Martin Turismo-Aragón

También se enfoca en las visitas a fincas de toros bravos y las combina con lo enológico. Además, colabora con el hotel-restaurante Montesol que ofrece sus instalaciones para el descanso de los clientes de las fincas y les ofrece degustaciones especiales.

  • Tauroturismo- Guadalajara

La empresa está orientada a la realización de Jornadas Taurinas que incluyen visitas guiadas a ganaderías, charlas sobre tauromaquia y sesión de toreos de salón. 

  • El Añadio-Jaén

La empresa ofrece estancias en una ganadería de lidia ubicada en una dehesa de más de 350 hectáreas en las laderas de Sierra Morena, en Jaén. Los clientes pueden disfrutar de la vida en el campo y participar activamente en las actividades de la explotación. 

  • Paquete turístico Taurino-Linares (Jaén)

El ayuntamiento de Linares pone a disposición de los visitantes un paquete turístico para visitar las memorias taurinas de Linares y la legendaria historia del diestro cordobés Manuel Rodríguez. 

Escultura de un toro en Ronda

Un turismo en potencia

Analizando los datos es difícil ignorar los beneficios económicos que generan los toros cada año en España. La diversidad de opciones, muchas alejadas de las polémicas corridas de toros, son la clave para atraer a un viajero interesado por la tradición y cultura española y al mismo tiempo concienciado con el reino animal. Lo que está claro es que pese a su popularidad, el mundo de los toros es mucho más los festejos donde se maltrata al animal, aunque estos sean el señuelo perfecto para provocar el interés de algunos extranjeros. El éxito del futuro de la industria de los viajes en España podría estar vinculado a los astados, sobre todo ahora que se quiere diversificar la oferta y desvincular al país del hasta ahora infalible turismo de sol y playa. A su vez, la supervivencia de lo taurino podría estar ligada de la misma forma al turismo pues los visitantes que acuden a ganaderías e instalaciones relacionadas con los cornúpetas parecen postularse como los rescatadores de su cultura.