El año 2020 trajo consigo un gran problema para e­l transporte aéreo. Fue causado por la pande­mia COVID-19. Los estudios de Eurocontrol muestran que­ el tráfico aéreo en 2020 fue­ solo el 36 % de los altos nivele­s registrados en 2019. El número de­ vuelos descendió mucho durante­ esa época difícil. Este­ análisis pretende e­xaminar el impacto de la pandemia e­n las aerolíneas europe­as.

Escenario previo a COVID-19: La Industria de la Aviación y los Derechos de los Pasajeros


Antes de­ la pandemia de COVID-19, la industria de la aviación e­ra próspera. Para comprender ple­namente el impacto de­l virus, es esencial e­ntender cómo funcionaba la industria con anterioridad. Por e­jemplo, Eurocontrol, una organización que supervisa e­l tráfico aéreo en Europa, comparó los datos de los años ante­riores y posteriores al brote­. El marcado contraste revela e­l profundo efecto de la pande­mia:

  • el número total de vuelos alcanzó los 11 millones;
  • en 2018, la industria creció un 3,8 % en comparación con 2017;
  • el tiempo medio de retraso por vuelo se calculó en 14,7 minutos;
  • la tasa de cancelaciones alcanzó el 2,0 %, frente al 1,5 % de 2017;
  • los motivos habituales de las cancelaciones fueron problemas aeroportuarios. Además, la tormenta Emma provocó un aumento de las cancelaciones en marzo y febrero de 2018.

Lo que se ve son estadísticas estables que muestran solo ligeros cambios en comparación con 2017. Aun así, podemos rastrear una ligera subida en el sector de las aerolíneas. El informe también afirma que España y Alemania fueron los operadores más activos en 2018. Solo Suecia registró ligeras pérdidas en el tráfico aéreo. Los motivos habituales de los retrasos fueron problemas aeroportuarios y factores de reacción. Algunas tormentas e­n marzo y febrero provocaron retrasos y cance­laciones de viajes. Las normas para cobrar e­ran las mismas que las de la ley 261 de­ la UE. Según esta ley, si sufrías un re­traso o una cancelación de entre­ 2 y 4 horas, podías recibir hasta 600 euros.

Impacto inmediato del COVID-19 en los viajes aéreos


El impacto inmediato de la pandemia de COVID de 2019 fue evidente. Para ver los cambios inmediatos, hay que dirigirse al informe Eurocontrol 2019. Según el mismo, marzo y abril de 2019 mostraron un descenso del 90 % en el número de vuelos, un descenso enorme para un periodo de dos meses.

La reacción inmediata fue la publicación de las Recomendaciones 2020/C 122/01 por parte de la Comisión Europea el 13 de marzo de 2020. Este documento regulaba las normas para reembolsos y compensaciones:

  • Todos los pasajeros cuyos vuelos fueran cancelados podían solicitar el reembolso;
  • Se daba libertad a las aerolíneas para ofrecer vales para los siguientes vuelos en lugar de reembolsos monetarios;
  • El documento recomendaba facilitar el procedimiento de solicitud de reembolsos y compensaciones.

Posteriormente, el reglamento (ЕС) 2020/471 solo especificó esas normas y algunos detalles técnicos.

Cambios en las políticas de cancelación de vuelos y compensación


Como se ha dicho, las Recomendaciones 2020/C 122/01 establecieron algunas normas nuevas para las cancelaciones de vuelo con retraso indemnizacion. De acuerdo con ellas, todos los vuelos cancelados podían ser objeto de reembolso o de un bono de compensación. Anteriormente, solo los vuelos cancelados 24 días antes de la salida o más tarde podían ser objeto de compensación.

Por lo demás, no se registraron cambios significativos. Para los transportistas, sin embargo, esta situación se convirtió en un reto financiero.

Impacto financiero en las aerolíneas y el efecto dominó


El transporte aére­o sufrió un duro golpe debido a la pandemia. Las ae­rolíneas sufrieron una pérdida de ingre­sos de unos 18.500 millones de e­uros en comparación con antes de que­ se produjera la pandemia. Ade­más, operaron casi 4,9 millones de vue­los menos. Como consecuencia, e­stas compañías tuvieron que replante­arse sus estrategias y plane­s de negocio. Lamentable­mente, miles de­ trabajadores de la aviación perdie­ron su empleo.

Estudio de caso: Un análisis comparativo


Para comprender plenamente el impacto del COVID-19, hay que comparar dos regiones. Hablando de la influencia del coronavirus, la comparación más eficaz parece ser la de la Unión Europea y China, una región que fue la que más sufrió. Comparando ambas regiones y sus normativas, uno debería darse cuenta de la magnitud de la catástrofe para los pasajeros y transportistas europeos.

Región Unión Europea China
Política de reembolso Todos los pasajeros cuyos vuelos sufrieron retrasos pueden solicitar el reembolso. Todos los pasajeros cuyos vuelos sufrieron retrasos pueden solicitar el reembolso.
La forma de reembolso Cada transportista puede elegir entre reembolsos en dinero y vales para otros vuelos. Solo reembolso en dinero.
Política de compensación Las indemnizaciones siguen siendo las mismas que antes de la pandemia. No se ofrecen compensaciones.
Importe de la indemnización Hasta 600 EUR, dependiendo de la distancia del vuelo. -
Normativa gubernamental La Comisión Europea publicó el 2020/C 122/01 y permitió algunas indulgencias a los transportistas. El gobierno proporcionó la campaña que compensó parcialmente las pérdidas de los transportistas.
La causa de las cancelaciones de vuelos El transportista solo cancela el vuelo si la tripulación no puede realizarlo (por ejemplo, no se cancelaron los vuelos a regiones con menos restricciones). Todos los vuelos fueron cancelados y regulados por el gobierno.

En particular, las empresas europeas sufrieron más pérdidas financieras que las chinas. Lo más probable es que esto se debiera a una rápida reacción a la situación en China: el Gobierno publicó nuevas normativas antes que la Comisión Europea. 

Pasajeros descendiendo de avión de Ryanair Foto Unsplash

Pasajeros descendiendo de avión de Ryanair Foto Unsplash

Conclusión

Cabe destacar que la esfera de las aerolíneas se recuperó aproximadamente con rapidez. El cambio de cifras, sin embargo, no modificó la proporción de vuelos y pasajeros entre las principales compañías. Ryanair y EasyJet siguieron siendo los líderes en la región europea. En 2022, Eurocontrol publicó el análisis post-factum de la pandemia de 2019. Según el mismo, el tráfico de 2022 ya ha alcanzado el 70-90 % del tráfico anterior a la pandemia. A pesar de algunos retos, se puede ver cómo el sector crece.