Las aerolíneas rechazan la propuesta de Aena de incrementar las tasas aeroportuarias un 3,8% anual durante el periodo 2027-2031 —tal y como recoge el DORA aprobado— y, en su lugar, defienden una bajada media del 4,9% al año, manteniendo intacto el plan inversor previsto para la red aeroportuaria. La posición del sector, articulada a través de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), considera que la propuesta del gestor aeroportuario no está justificada por los datos reales de tráfico ni por los costes regulados.

Según las aerolíneas, Aena vuelve a incurrir en un patrón ya observado en los dos anteriores documentos regulatorios, al infraestimar el crecimiento del tráfico y sobreestimar los costes operativos y de capital. Mientras Aena proyecta un aumento anual de pasajeros del 1,3%, los informes independientes encargados por el sector elevan esa previsión al 3,6%, en línea con organismos nacionales e internacionales. Esta diferencia, sostienen, distorsiona el cálculo de las tarifas y ya ha provocado desviaciones relevantes en el pasado.

El sector también cuestiona el retorno propuesto por Aena para las inversiones reguladas, fijado en un coste medio ponderado de capital (WACC) del 9%, muy por encima de los niveles habituales en sectores regulados comparables en Europa, situados entre el 5% y el 8%. Las aerolíneas estiman que un WACC del 6,35% sería más acorde con el marco regulatorio y permitiría financiar inversiones cercanas a los 10.000 millones de euros sin necesidad de subir las tasas.

Otro de los puntos críticos es la previsión de costes operativos. Las aerolíneas advierten de que la propuesta de Aena implicaría un crecimiento de estos costes superior al del tráfico, algo que no se observa en aeropuertos comparables y que podría generar ineficiencias. Frente a ello, plantean un escenario de mayor eficiencia operativa apoyado en el crecimiento de la demanda y en la experiencia acumulada del gestor.

Por todo ello, desde ALA solicitan a la CNMC y a la Dirección General de Aviación Civil que tengan en cuenta la experiencia de los dos últimos quinquenios en la elaboración del DORA III, con el objetivo de evitar retornos excesivos y preservar un modelo que, según el sector, ha favorecido el crecimiento del tráfico, el turismo y la actividad económica.