Las advertencias de touroperadores internacionales sobre el posible impacto del cambio climático en el sector turístico de Baleares —vaticinan caídas en la llegada de visitantes debido a las continuas olas de calor— no se reflejan, por ahora, en el destino ibicenco.
Así lo considera el director de Turismo del Consell de Ibiza, Juan Miguel Costa, quien asegura que las altas temperaturas no han provocado una caída significativa de las reservas ni han generado inquietud en el sector turístico de la isla.
Según ha declarado Costa a La Voz de Ibiza, reconoce que existe cierto debate sobre posibles cambios en los hábitos de consumo, especialmente en agosto, y que algunos turistas de mayor poder adquisitivo están reduciendo sus viajes. No obstante, subraya que no hay datos que indiquen un trasvase relevante de visitantes hacia otros destinos por efecto del calor. “No hemos notado una bajada significativa de reservas, ni cuando hablas con el sector hay ningún tipo de preocupación”, afirma.
Este diagnóstico contrasta con la visión de touroperadores de Alemania y Reino Unido, que han alertado al Govern balear de una pérdida de confort en los meses más calurosos. Asociaciones, como la alemana DRV, hablan incluso de un “punto de inflexión” en 2025, mientras que grandes operadores británicos estudian ajustes en sus estrategias de temporada alta ante las olas de calor.
Desde el Govern balear se admite un impacto “limitado” del calor extremo en determinados segmentos del mercado, aunque se insiste en la solidez del producto turístico balear. En el caso de Ibiza, las instituciones y el sector coinciden, por ahora, en que la demanda se mantiene estable y sin señales claras de que el cambio climático esté afectando de forma directa a las decisiones de viaje.




