Este domingo llegará el primer crucero a la ciudad de Valencia tras la pandemia y la Comunidad Valenciana quiere proteger al máximo sus buenos datos epidemiológicos. Para ello, de acuerdo con el protocolo creado para la vuelta de estos buques, el personal de Sanidad impedirá desembarcar a los pasajeros con síntomas compatibles con el Covid-19, a los que hayan sido diagnosticados en los últimos 10 días, cuenten con una prueba diagnóstica positiva o sean contacto estrecho de un caso confirmado.

Así lo ha recordado la delegada de Gobierno en la Comunidad Valenciana, Gloria Calero, en su visita a las instalaciones del Puerto de Valencia para presentar la campaña de controles sanitarios realizados a los cruceros. Calero ha recalcado que personal de Sanidad Exterior supervisará y velará para que se cumplan todas las medidas anti-Covid.


 

Asimismo,  en un intento por tranquilizar a los ciudadanos ante la vuelta de los cruceros, Calero ha insistido en que dentro del barco se seguirán las máximas medidas de seguridad e higiene posibles, así como en el desembarco. Según ha explicado la representante del Ejecutivo Central, los cruceristas no podrán interactuar con la población local y solo podrán consumir en establecimientos contratados previamente.

El primer crucero que llega a Valencia desde que estalló la pandemia será el Mein Schiff 2 (TUI Cruises), que atracará en la ciudad procedente de Alicante —ya que se encuentra realizando un itinerario nacional— con 800 pasajeros alemanes.

La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana ha señalado la importancia de la recuperación turística. “Para España y la Comunidad Valenciana es prioridad acelerar los instrumentos para reiniciar los viajes internacionales seguros y reactivar el turismo internacional”, ha recalcado Calero en declaraciones recogidas por Valencia Plaza.