Iberia ha decidido mantener la suspensión de su ruta hacia Venezuela hasta el 31 de diciembre, después de que la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) emitiera una nueva recomendación que desaconseja volar sobre el espacio aéreo venezolano por el aumento de la actividad militar en la zona. La advertencia, que afecta al FIR Maiquetía —la región de información de vuelo que abarca Venezuela y parte del Caribe—, subraya la existencia de armas antiaéreas operativas a distintas altitudes y la falta de coordinación entre las partes implicadas en el conflicto.

Según recoge El País, la alerta también ha llevado a Air Europa a cancelar sus operaciones hasta el día 12 de diciembre, a la espera de una posible prórroga, mientras que Plus Ultra ha suspendido sus vuelos este martes y el jueves. La AESA amplía así por un mes más el cerco al espacio aéreo venezolano tras una primera recomendación emitida el 24 de noviembre, en un contexto marcado por el despliegue militar estadounidense en el Caribe.

La decisión de la entidad española sigue la estela de la advertencia previa de la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA), que mantiene su recomendación de no sobrevolar el área hasta febrero. Aunque Venezuela no ha decretado el cierre de su espacio aéreo, las principales aerolíneas internacionales han optado por evitarlo por precaución, lo que en la práctica ha dejado el tráfico aéreo notablemente reducido.

Iberia, que operaba la ruta con hasta siete frecuencias semanales, ofrece a los pasajeros afectados cambios de fecha, desvío a otro destino o reembolso. Para retomar los vuelos necesitará recuperar la concesión retirada la semana pasada por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil de Venezuela (INAC), que también revocó los permisos de TAP, Turkish Airlines, Gol, Avianca y Latam, al considerar que las aerolíneas se alineaban con la presión estadounidense.

Mientras tanto, el sector aéreo observa con preocupación la escalada de tensión. La IATA ha recordado que cada aerolínea debe tener libertad para evaluar los riesgos y priorizar la seguridad de pasajeros y tripulaciones. En este escenario, compañías y organismos insisten en que la suspensión de vuelos responde a motivos estrictamente operativos, mientras la región continúa pendiente de la evolución militar y diplomática en torno a Venezuela.