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El emblemático edificio del número 52 de la Gran Vía de Madrid, una joya del art déco tardío construida en 1928, se prepara para una metamorfosis definitiva: su conversión en un hotel de lujo.
Según informa La Razón, tras décadas albergando oficinas y los Juzgados de lo Mercantil, el inmueble afronta un cambio de uso promovido por Gran Vía 52, S.A. Además de habitaciones, el establecimiento incorporará servicios como un sky bar y gimnasio.
Las intervenciones se harán bajo un estricto Plan Especial del Ayuntamiento, priorizando la conservación patrimonial sobre la reforma estructural. Al contar con un nivel 1 de protección integral, se prohibirán ampliaciones de altura o alteraciones en la fachada. Así, las obras se centrarán en recuperar elementos originales ocultos, como el ladrillo visto bajo capas de pintura, las carpinterías históricas de madera y metal y el lucernario original del patio, eliminando añadidos "impropios" acumulados durante el siglo XX.
Con esta apertura, se consolida el imparable "boom hotelero" que vive la Gran Vía desde 2017, sumándose a una lista de inauguraciones de alto nivel como el Hyatt Centric, el Brach Madrid o el reciente Nômade Temple.




