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El grupo Baleàría tiene desde este lunes el control efectivo y absoluto de Armas Trasmediterránea, una vez asumidas las condiciones que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) le había impuesto para hacerse con la naviera canaria. En el futuro operará en las islas bajo la marca Baleária Canarias e incorpora ya capital isleño, pero asume una coyuntura difícil, dada la pérdida de competitividad y el deterioro en el servicio que afectó a Armas en los últimos meses.
Así lo ha hecho saber el propietario de Baleària, Adolfo Utor, en un comunicado interno remitido a los trabajadores que absorbe de Armas, comunicado que recoge Canarias 7. En dicha misiva, el empresario habla de encontrarse en "franca desventaja", pero asegura estar dispuesto a "recuperar los tráficos canarios y situarlos en el lugar que les corresponde por derecho y por historia".
"A la responsabilidad de recuperar y hacer rentables los tráficos canarios se une la necesidad de consolidar un gran operador nacional, capaz de atender de forma integral todas las líneas de interés público del territorio español", indica Utor en su mensaje a la plantilla.
"Soy optimista. No será fácil. Partimos de una situación compleja y nada será posible sin su colaboración", manifiesta Utor en su mensaje, convencido de que será capaz de reflotar la compañía para devolverla a una posición de liderazgo.





