El Govern de Baleares recurrirá la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de las Illes Balears (TSJB) que le obliga a volver a tramitar las 600 licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC) denegadas en su día a Moove Cars, la empresa que opera en Mallorca a través de la plataforma Uber. El Ejecutivo considera que la resolución perjudica al sector del taxi y confía en que aún existe margen legal para revertirla.

El portavoz del Govern, Antoni Costa, ha calificado la sentencia de “injusta” y aseguró que el Ejecutivo defenderá ante los tribunales los derechos del taxi. “Si finalmente no se nos da la razón, acataremos la sentencia, pero a día de hoy creemos que hay margen para recurrir y ganar”, ha afirmado tras el Consell de Govern, según recoge Diario de Mallorca.

La resolución judicial supone un revés a la estrategia balear para frenar la expansión de plataformas como Uber. Actualmente, Mallorca cuenta con cerca de 360 licencias activas de VTC y unas 750 en todo el archipiélago, por lo que la eventual concesión de los 600 permisos en litigio podría casi triplicar la flota en la isla y avivar el conflicto con el colectivo del taxi.

Desde la Conselleria de Movilidad se reconoce que el fallo “no es una buena noticia”, aunque su directora general, Lorena del Valle, subraya que el Govern ya trabaja tanto en el recurso como en medidas complementarias para evitar una entrada masiva de VTC en un territorio “insular y protegido”. En este sentido, lanzó un mensaje de tranquilidad a los sectores afectados mientras se define la estrategia jurídica.