Playas de Muro (Mallorca) ha dado inicio a la temporada turística con el 80% de la planta hotelera abierta durante Semana Santa —un 16% más respecto a 2025—, un incremento significativo respecto al año anterior. Este arranque se apoya, en gran medida, en el tirón del cicloturismo, un segmento que continúa consolidándose como motor de actividad en la bahía de Alcúdia.

La especialización en este tipo de visitante ha llevado a los establecimientos a adaptar sus instalaciones en los últimos años, incorporando servicios específicos como garajes, talleres para bicicletas o infraestructuras complementarias. Eventos como la prueba Mallorca 312, una de las citas cicloturistas más relevantes de Europa, refuerzan este posicionamiento y contribuyen a atraer visitantes en temporada media.

Según publica Última Hora, la ocupación se sitúa en torno al 75%, en línea con el ejercicio anterior, aunque el contexto actual introduce un mayor grado de incertidumbre. El encarecimiento del transporte, ligado al aumento del precio del petróleo en el marco del conflicto en Irán, podría afectar tanto a la demanda como a los costes operativos del sector.

Desde la Asociación Hotelera de Playas de Muro valoran positivamente el incremento de establecimientos abiertos, al considerar que dinamiza no solo la oferta alojativa, sino también la restauración, el comercio y el empleo en la zona. No obstante, advierten del riesgo de cancelaciones de última hora debido a factores externos.

El sector defiende su estrategia de diversificación y alargamiento de la temporada como vía para reducir la estacionalidad y ganar estabilidad, al tiempo que reclama una mejor planificación de los servicios públicos que acompañe este crecimiento progresivo de la actividad turística.