La Agencia Española de Protección de Datos, AEPD, ha condenado al operador aeroportuario Aena a una multa de 10 millones de euros y ha ordenado el cierre inmediato de todas las puertas biométricas de embarque. La razón de esta sanción estriba en que Aena no realizó una evaluación obligatoria de impacto en la protección de datos antes de introducir la tecnología que permite el reconocimiento de los pasajeros por su aspecto físico.
Según informa aerotelegraph.com, las puertas biométricas funcionan en España desde 2022, inicialmente como prueba piloto, y se ampliaron rápidamente a ocho aeropuertos principales, incluyendo Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat. Tras las quejas de los viajeros, la AEPD inició una investigación, que la ha llevado a condenar a Aena por no haber realizado la comprobación de los efectos que el reconocimiento biométrico puede tener en la protección da datos.
Aena discrepa de la decisión y enfatiza que se realizó un análisis correspondiente y que el uso fue voluntario. El operador quiere apelar, pero los sistemas permanecerán desactivados por el momento.
La implantación del reconocimiento biométrico en las puertas de embarque está resultando controvertida, con muy diferentes acogidas según los países. Así, mientras España está desacelerando, lastrada por estos problemas legales, otros países están totalmente comprometidos con el manejo biométrico: en Dubái ya se utilizan más de 200 cámaras, y en Estados Unidos, según encuestas, casi el 80 por ciento de los viajeros apoyan la tecnología.




