Escucha el artículo ahora…
La patronal de hostelería y turismo de Asturias, OTEA, ha mostrado "su más absoluto rechazo" al proyecto de tasa turística presentado recientemente por el Gobierno del Principado de Asturias.
Desde la entidad consideran que el nuevo impuesto "actúa como una barrera fiscal" en una comunidad que apenas supera el 50% de ocupación y que "arrastra un déficit histórico y crónico en sus comunicaciones e infraestructuras".
Remarcan que la comunidad autónoma "dista mucho de sufrir la sobresaturación de otros destinos", remarcando que no sobran turistas, sino que es necesaria una gestión eficiente de los recursos "que ya se recaudan a través de los impuestos ordinarios". Afean que la tasa propuesta carece de indicadores de sostenibilidad o compromisos vinculantes de inversión y aseveran que los servicios que aseguran que se cubrirán con el impuesto —como limpieza, seguridad o mantenimiento— ya se financian con los presupuestos ordinarios.
Otea también añade que "el turismo no es ninguna carga" y que aporta 500 millones de euros anuales en ingresos fiscales a la comunidad, de los que 53 millones van directamente a las arcas de los propios ayuntamientos. Lamentan, además, que el proyecto convierte a los empresarios en recaudadores forzosos de la Administración, incrementando sustancialmente nuestras cargas administrativas.
"Esta tasa es innecesaria, contraproducente y perjudicial porque transmite la imagen de una región que, en lugar de una bienvenida a los visitantes, pone un mostrador de cobro en la frontera. Asturias necesita atraer, no expulsar; necesita inversión, no más recaudación", concluyen.



