El hotel boutique → ese amigo intenso que te habla de un vino natural de una bodega que “nadie conoce” y te mira raro si pides una caña.

El vacacional → el colega que a las 12:00 ya está pidiendo la segunda ronda y diciendo “hoy nos liamos”.

El business urbano → el que vive con agenda, café en mano y responde mails hasta en el ascensor.

El resort todo incluido → ese amigo generoso que dice “tranquilo, yo invito”… pero sabes que ya lo pagaste antes.

El hotel de carretera → el práctico del grupo: no habla mucho, pero siempre está cuando lo necesitas.

El hotel “nuevo recién reformado” → el que se ha apuntado al gimnasio en enero y te enseña fotos del “antes y después”.

El hotel con encanto → el bohemio que tiene historias para todo… y ninguna acaba rápido.

Si los hoteles fueran personas…


Y luego está… el hotel cuñado. Ese que:

  • “Esto siempre se ha hecho así”
  • “Yo llevo 20 años en esto…”
  • “El revenue es subir precios cuando hay demanda, ¿no?”
  • “Las OTAs son el problema de todo” Y aun así… siempre tiene algo de razón (aunque no sepamos muy bien cuál 😄).

 

*Guillermo Pérez Royo es Senior Sales Director Iberia & DACH de BEONx