La prestigiosa revista digital turística SKIFT indicaba hace poco que autoridades y empresas estaban estudiando lo que ocurrió en junio del pasado año cuando se abrieron corredores desde algunos mercados, especialmente alemanes, a Mallorca, para tener que cerrarlos inmediatamente. En ningún caso se echó la culpa a los locales que actuaron con profesionalidad y competencia, sino a los propios turistas que, como es natural, se comportaron como turistas, es decir, salían y bebían mucho más que cuando estaban en sus propios países, aumentando el riesgo de incremento de la infección, lo que realmente ocurrió.

Esto lo saben perfectamente las autoridades alemanas que el 17 de marzo decidieron retirar la condición de destinos de riesgo a seis comunidades españolas, cuya incidencia de los últimos 7 días está por debajo de 50 por cada 100.000 habitantes, entre ellas a Baleares. La decisión provocó inmediatamente un gran incremento en las reservas a su isla preferida. Ya no tendrán que guardar cuarentena a su regreso, tras haber pasado los correspondientes test.

Aquí se han levantado algunas quejas contra el trato discriminatorio, en relación con los turistas nacionales que no podrán viajar fuera de su comunidad en Semana Santa, pero la mayor parte del sector receptivo no ha levantado demasiado la voz pues prefieren actuar con prudencia para poder llegar al verano en condiciones adecuadas para recibir a la mitad de los turistas extranjeros que vinieron en el 2019.
 

Llegan los primeros turistas de la temporada a Mallorca (Baleares)

Llegan los primeros turistas de la temporada a Mallorca (Baleares)

Ambas fechas son simbólicas en este sector. La Semana Santa porque significa la apertura de la temporada alta, que dura hasta finales de octubre —excepto en Canarias—, tanto en la aviación como en la hotelería, con el regreso de los fijos discontinuos, principalmente en Baleares.

La principal empresa hotelera española Melía, por ejemplo, tiene actualmente abiertos un tercio de sus hoteles en España y abrirá paulatinamente hasta llegar al 85% a principios del verano.

Las compañías aéreas americanas han subido ante el tirón del mercado doméstico allí, donde la rapidez en la vacunación anima a hacer reservas.

Y, finalmente también el 17, la Comisión europea aprobó las líneas básicas del disminuido “certificado verde digital” europeo —insisten en que no se llame pasaporte— que incluirá una prueba de vacunación, un test negativo o una prueba de recuperación en caso de haber pasado la enfermedad. Es muy difícil que esté listo para el mes de junio y tendrá poca incidencia en el tráfico de este verano por lo que otras entidades, entre ellas IATA, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, avanzan con su propio documento que sería admitido por todos los países.

La UE desvela los detalles de su pasaporte de vacunación

La UE desvela los detalles de su pasaporte de vacunación

La Semana Santa será una especie de prueba para los meses de apogeo de nuestro turismo. Las reservas para esa época se hacen preferentemente en casas turísticas, en alojamientos rurales y en hoteles gestionados por touroperadores o por sus socios directos —como es el caso de RIU con TUI— en los que esperan tener controlada la situación y dar confianza a los clientes.

Pero lo importante es el verano. Melía espera tener abierto entonces un 85% de sus hoteles frente a un tercio actualmente, debido sobre todo al periodo de las vacaciones escolares. Nuestro país es el líder en el segmento del turismo familiar. Se trata en general de estancias de 15 días, de grupos de al menos cuatro personas, por lo que cada grupo familiar puede llegar a realizar 60 pernoctaciones, algo imposible el resto del año. Pero las familias también son más precavidas que los turistas individuales o las parejas y cancelan ante cualquier temor, como se puede hacer actualmente sin penalización.
 

Reino Unido advierte de que es muy pronto para reservar vacaciones

El turismo familiar es el más precavido y cancela ante cualquier temor, como se puede hacer actualmente sin penalización.

De ahí la importancia de que la Semana Santa pase con éxito. Habrá que sortear los peligros que surgen cada vez que se da un paso adelante. En estos momentos, la situación en Europa es peor que hace 15 días. En Alemania la incidencia por cada 100.000 habitantes ha pasado de 65 a 86 y Francia e Italia están prácticamente cerradas y con la incidencia subiendo.

Por primera vez desde el inicio de la pandemia, la situación en las comunidades turísticas españolas es mejor que en los mercados emisores, aunque con el Reino Unido avanzando rápidamente en la buena dirección. Pero las dudas sobre AstraZeneca y el consiguiente retraso general en la vacunación en la UE nos afectan a todos, puesto que disminuye la confianza de una parte de la población en las vacunas.

Es necesario aceptar el cierre de Semana Santa para poder llegar en las mejores condiciones al verano, aun cuando no tengamos la total seguridad de que todo vaya a salir bien.

 

*Ignacio Vasallo es director de Relaciones Internacionales de la Federación de Periodistas y Escritores de Turismo (FEPET).