Admito que desconocía la práctica de trasladar partidos de la NFL o NBA a otros continentes y me ha fascinado la jugada. Una comercialización del fútbol americano totalmente Out of the box para España, de la que creo que nuestros profesionales del espectáculo deportivo han podido tomar buena nota de como se construye el éxito. Traigo algo de experiencia de mi último viaje a EE. UU., donde asistí a un partido de la NBA en Miami, pero ver que ha tenido el mismo impacto en mis coterráneos españoles que en mí, consolida mi aplauso.

Ir a ver un evento deportivo estadounidense is like…


No sabes nada de fútbol americano, ni sus reglas, ni el nombre de los equipos. Posiblemente ni sepas quién juega ese día, pero ahí estás gastando cientos de euros por vivir una experiencia, diseñada sin límites, a lo grande, como todo en EE. UU. La entrada te ha costado una media de 200 €, la camiseta de paseo, y posiblemente de un jugador al que no le pones cara, otros 30 € (130 € la de juego), la manopla de gomaespuma, otros 20 €. Gorras, sudaderas, balones y merchandising infinito, aumentan la dopamina de cualquiera en la tienda y te hacen parte del evento. La música, las cheerleaders de infarto, los animadores en las gradas, el concierto exclusivo y mucho fuego, dejan al marcador en un segundo plano. El objetivo es claro; te guste o no el deporte, ¡Vas a flipar! Añado que cuando me di una vuelta por el estadio de MIAMI HEAT para comprar algo de comer, aquello parecía el área de gastronomía de un centro comercial.

Poco que ver con el partido de liga española al que consigues ir porque “no es importante”, sobran entradas, abonos y palcos corporativos y tú sabes que estás ahí, en un partido soso, porque tampoco eres importante, te comprarás ese día una bufanda en los puestos de fuera y poco más. La mentalidad de los americanos reside en no desperdiciar ninguna jornada para facturar la experiencia mucho más allá del aforo completo, la inversión del espectáculo hace sentir especial y afortunado a cada espectador para que estos gasten con ganas. Dar para recibir. En el partido de los MIAMI HEAT nos dejamos bastante dinero y ya no recuerdo contra quién jugaban. La fanática del baloncesto es mi mujer, pero yo lo disfruté igual.

La jugada de los partidos nómadas americanos; un win-win más hacia nuestro favor


Les abre a ellos nuevos mercados; sí, pero lo mejor es que nos traen el suyo a Madrid. Lo mejor que le puede pasar a un destino turístico es que le caiga un mercado americano encima en forma de “escapada de fin de semana”. Un cliente agradecido, al que le gusta disfrutar y conocer sin más, todo le parece bien y deja dinero acorde a su poder adquisitivo sin cuestionarse si eso es mucho en otro país. Es un muy buen momento para poner en valor todo lo bueno que tenemos y además hacemos bien. Uno de los grandes beneficiarios es el turismo gastronómico.

La jugada de un fin de semana en cifras según previsión de Forbes (y traducción para que nos entendamos)


Retorno directo de 70 millones de euros para Madrid, esto supone un gran porcentaje dentro de las estadísticas de turismo de la capital. En 2023, durante todo el año, los eventos deportivos y musicales recaudaron 380 mill (Datos ofrecidos por la Consejería de Turismo de Madrid). No llega a la repercusión de FITUR 2025 (445 mill.) pero nada mal para un partido de 3 horas.

42.000 turistas internacionales, la mayoría de EE. UU.Un partido de Champions normal atrae aproximadamente entre 5.000-12.000 turistas internacionales sentados dentro del estadio (cálculo aproximado, restando abonados y espectadores nacionales del aforo medio).

Estancia media de 4 días. La estancia media en un hotel de Madrid es de 2,3 noches.

23% más de ocupación hotelera (por encima del 90% total) respecto al mismo fin de semana del 2024.

Aumento del 31% del precio medio por habitación (245 €/noche) la noche del partido respecto a la misma fecha del 2024.

Se colgó el cartel de aforo completo. 78.610 espectadores, 78.107 en el último Madrid-Barça.

Chute de energía económica


El éxito nos ha posicionado para futuros eventos similares y ha dejado el listón muy alto para su réplica en las ligas nacionales. Por lo que habrá que estar preparados para el siguiente y valorar ese know-how que nos han dejado para mejorar en turismo deportivo.

Que el mal turismo gentrifica ciudades y perjudica el bien estar de la población, no es nada nuevo; por eso píldoras tan fugaces como esta, atrayendo en masa a un cliente de poder adquisitivo medio alto, para disfrutar de un partido de 3 horas, me parecen un chute perfecto a la economía del destino que, después sí, nuestros gobernantes tendrán que saber gestionar a nuestro favor y no depender siempre de las políticas RSC de la empresa privada turística que pretenden evitar el odio a su industria. Para la próxima sería inteligente también involucrar a la Federación de Fútbol Americano Española para una mejor integración de esta modalidad deportiva en España. Confiesan que están ofendidos por no pensar en ellos y no les falta razón.

 

*Victoria Fernández-Cavada de la Serna es consultora turística especializada en gastronomía, sostenibilidad y fotografía