La colisión de un ave de gran tamaño contra un avión Jetstream 41 de la compañía Airlink —aerolínea con sede en Sudáfrica que opera en 13 países— ha dejado imágenes espectaculares del destrozo causado que se han compartido en grupos especializados en aviación. Pese a lo aparatoso, no se han lamentado heridos, ni entre los pasajeros ni la tripulación.

La colisión tuvo lugar el pasado 3 de enero, cuando la aeronave, que operaba un vuelo chárter privado, estaba haciendo la aproximación final para aterrizar en el Aeropuerto de Venetia Mine (Sudáfrica). Al parecer, el animal colisionó con el motor n.º 2, provocando que una de las palas de propulsión se soltara y atravesase el fuselaje.
 


 

En un comunicado, Airlink ha explicado que ya han notificado el suceso a la Autoridad de Aviación Civil de Sudáfrica (SACAA), que realizar la investigación pertinente. El avión permanece en el aeródromo de Venetia a la espera de la inspección de la SACAA y una evaluación completa de los daños.