En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.

Con estas líneas comenzó todo en 1937, año en que se publicó ?El Hobbit? y en el que el universo creado por J.R.R. Tolkien llegó por primera vez al público. Con el paso de los años, la Tierra Media fue tomando forma en el imaginario colectivo. La fama literaria del profesor de Oxford creció más allá del mundo anglosajón, pero su figura no se universalizó hasta el estreno de la adaptación cinematográfica de 'El señor de los Anillos', una trilogía que uniría para siempre el destino de un país del océano Pacífico con el del anillo único.

80 años después, los apacibles agujeros de La Comarca que fueron el origen de todo se han materializado en Nueva Zelanda y atraen cada año a millones de turistas. El estreno de La Comunidad del anillo en 2001 fue el pistoletazo de salida de la fiebre por visitar unos paisajes que han enamorado a medio mundo a través de la gran pantalla.

El turismo post Tolkien

Según los datos del  Statistics New Zealand, el instituto de estadística oficial de Nueva Zelanda, el país pasó de los 1.789.080 visitantes del año 2000, a los 2.347.672 de 2004, cuando ya se habían estrenado las tres películas. Un aumento del 40% del turismo nada desdeñable para un Estado con una población de aproximadamente 4,5 millones de habitantes.  

Una situación similar a la que se produjo cuando Peter Jackson materializó la trilogía ?El Hobbit?, cuyos filmes se estrenaron en 2012, 2013 y 2014, respectivamente. Mientras que el número de visitantes decaía de los 2,6 a los 2,5 millones entre el 2011 y el 2012, las filmaciones estimularon las llegadas de turistas hasta alcanzar la cifra récord de 3.131.970 en 2015.

Aún podría parecer fruto de la casualidad o de la coyuntura turística mundial. Sin embargo, los indicadores son claros: El 6% de las personas que visitaron el país en 2004, es decir, 150.000 viajeros, citaron a 'El Señor de los Anillos' como la principal razón de su viaje. Además, el Ministerio de Turismo neozelandés desveló en 2012 que más de la mitad (57%) de las personas que deseaban viajar al país conocían las películas y que el 87% de los espectadores sabían que habían sido rodadas allí.

Una herramienta de promoción excepcional

La influencia de la obra de Tolkien no es tomada a broma por las autoridades neozelandesas, ya que el turismo genera el 5,6% del Producto Interior Bruto y emplea a más del 8% de la población (188.136). Asimismo, el turismo internacional representa el 20,7% de las exportaciones de bienes y servicios del archipiélago. Sus principales mercados emisores de turistas son Australia, China, Japón, Corea del Sur, Singapur, India, Hong Kong, Malasia, Taiwán, Tailandia, Reino Unido, Alemania, Francia, Estados Unidos y Canadá.

De hecho, con motivo del estreno de 'El Hobbit' en 2012, el gobierno creó monedas oficiales y sellos con los principales protagonistas de los largometrajes. Incluso todos los DVDs de dichas películas incluían publicidad sobre los viajes a Nueva Zelanda. Y la joya de la corona es, sin duda, el set de rodaje de 'Hobbiton', el principal reclamo turístico para todos aquellos enamorados de la mitología tolkieniana. 

A su vez, la mayoría de campañas lanzadas por las autoridades del pacífico siempre hacen alusión a la Tierra Media e incluyen los escenarios más icónicos del sextete de películas. Ahora, para conmemorar el 15º aniversario del estreno de la 'Comunidad del Anillo' Turismo de Nueva Zelanda ha estrenado un apartado especial en su web de viajes a la Tierra Media en el que ofrecen itinerarios personalizados según el tipo de personaje al que más se parece el viajero.

La aerolínea oficial de la Tierra Media

Air New Zealand también se ha volcado en el uso del universo literario para promocionarse autodenominándose la aerolínea oficial de la Tierra Media. Desde aviones personalizados con las imágenes de  Smaug el Terrible, vídeos de seguridad realmente épicos y cameos de los protagonistas de la saga protagonizada por Bilbo Bolsón han ayudado a crear la imagen corporativa de la compañía.

Ya es bien conocida la influencia que los rodajes cinematográficos tienen en el impulso de la promoción de los destinos turísticos, siendo este caso uno de los más insignes. Gracias a que se ha empapado del misticismo que envuelve al universo imaginado por Tolkien y a sus exhuberantes paisajes, Nueva Zelanda cuenta con todos los elementos para dominarnos a todos.