Mientras las aerolíneas lidian con pasajeros cada vez más ruidosos —obligando a utilizar auriculares—, aparece un nuevo desafío: el guirigay que se puede formar a bordo a consecuencia de las videollamadas. Aerolíneas como British Airways han implantado internet de alta velocidad mediante el sistema Starlink, que no solo permite disfrutar de contenido de entretenimiento como series, sino que facilitará que los pasajeros mantengan comunicaciones a 12.000 metros de altura.

La aerolínea británica ha marcado un hito al operar su primer vuelo equipado con la tecnología de satélites de órbita baja de SpaceX. El estreno tuvo lugar en un Boeing 787-8 con destino a Houston, ofreciendo velocidades de descarga superiores a los 500 Mbps. Sean Doyle, CEO de la compañía, define este paso como un "momento histórico" dentro de un plan de inversión de 7.000 millones de libras destinado a la modernización total de la aerolínea. En los próximos dos años, más de 300 aeronaves de la flota contarán con este servicio gratuito para todas las cabinas.

¿El fin de la tranquilidad en cabina?


Este avance, sin embargo, abre un debate sobre la convivencia a bordo. Mientras algunos pasajeros celebran la posibilidad de trabajar o socializar como si estuvieran en el salón de su casa, otros muestran preocupación por el griterío que pueden provocar las videollamadas en el descanso del resto del pasaje.

Así, conforme más se extienda esta tecnología, se tendrán que crear protocolos de convivencia a bordo para equilibrar la libertad tecnológica con la paz del vuelo, sobre todo en el caso de los trayectos de larga distancia.