La familia Hazoury, propietaria de Grupo Abrisa, se ha visto obligada a rebajar las dimensiones iniciales de Rincón Bay, el ambicioso proyecto turístico e inmobiliario previsto en el entorno de Playa Rincón, cerca de Las Galeras, una de las zonas vírgenes y más valoradas paisajísticamente de la península de Samaná (República Dominicana). La iniciativa fue presentada originalmente como un gran desarrollo de lujo con más de 4.500 habitaciones hoteleras, villas, apartamentos, campo de golf y polo, además de nuevos accesos e infraestructuras.

El plan inicial, anunciado en 2019, contemplaba siete complejos hoteleros frente al mar, 1.350 apartamentos y 439 villas de lujo, en un desarrollo pensado a largo plazo. Sin embargo, durante una reciente presentación celebrada en el hotel Hacienda Samaná Bay, representantes de la compañía reconocieron que el proyecto planteado inicialmente era “demasiado ambicioso”, según trasladaron asistentes al encuentro.

La nueva hoja de ruta reduce notablemente la escala de la primera fase, que arrancaría con un hotel de solo 60 habitaciones y varias villas residenciales, unos trabajos que comenzarán presumiblemente en septiembre. También se abordaron cuestiones sensibles como el acceso público a la playa, actualmente condicionado por terrenos privados vinculados al proyecto, así como la creación de aparcamientos alejados de la costa para limitar la presión de visitantes sobre espacios naturales como Playa Rincón o el río Caño Frío.

Grupo Abrisa defiende que el plan maestro apuesta por un modelo de “baja densidad”, adaptado a la topografía y orientado a preservar el litoral y el entorno natural. La compañía asegura que el diseño busca garantizar el equilibrio ambiental y una integración progresiva del desarrollo turístico en el territorio.

Pese a ese discurso, el proyecto continúa generando inquietud por su posible impacto sobre una de las áreas más sensibles y menos urbanizadas de República Dominicana. La reducción de escala anunciada ahora evidencia además las dificultades de encajar un macrodesarrollo turístico de lujo en un enclave cuya principal fortaleza turística radica precisamente en su carácter virgen y natural.