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La demolición del hotel El Algarrobico parece la historia interminable. Pese a que han avanzado algunos trámites para derribar este polémico establecimiento en el municipio de Carboneras (Almería), sobre el que pesan más de 50 sentencias, ha aparecido un nuevo escollo.
El pleno del Ayuntamiento de Carboneras ha aplazado la votación para anular la licencia de obras municipal, paso imprescindible para que la Junta de Andalucía y el Gobierno de España puedan dar los siguientes pasos para llevar a cabo el derribo tras 20 años.
Cisma en el PSOE
La decisión del pleno municipal no solo contraviene las órdenes directas del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), sino que ha desatado un cisma en el PSOE, y es que sus cinco concejales municipales han bloqueado la nulidad, lo que desafía la postura del partido y del Gobierno de España, que tomó por bandera la demolición del hotel —con la candidata socialista a las elecciones andaluzas, por entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a la cabeza—.
Rápidamente, se ha respondido desde la ejecutiva provincial con la apertura de un expediente disciplinario. A la que rápidamente los concejales socialistas, liderados por su portavoz José Luis Amérigo, han respondido con un comunicado en el que explican que han tomado una decisión "por responsabilidad y coherencia", ya que explica que el expediente llevado a pleno estaba incompleto al carecer de informes económicos, jurídicos, urbanísticos y de intervención que permitan conocer las posibles consecuencias de la anulación de la licencia. Consideran que una mala tramitación podría abrir la puerta a que la promotora Azata del Sol exija una indemnización millonaria por daños patrimoniales que haga temblar las arcas locales.
Junta de Andalucía, Gobierno Central y Greenpeace se movilizan
Ante la parálisis administrativa provocada por el Ayuntamiento, la Junta de Andalucía, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y Greenpeace han movido ficha y han anunciado que solicitarán formalmente al TSJA que decrete de oficio la nulidad de la licencia. Asimismo, se ha fijado una reunión de la comisión mixta Junta-Estado con el objetivo de pedir explicaciones y depurar responsabilidades sobre lo ocurrido.
El hotel Azata del Sol recibió su licencia de obras en 2003 y apenas unos meses después se inició la construcción. Poco antes de ser completadas, en 2006, un tribunal de Almería paralizó el proyecto. Tras ello comenzó un proceso judicial con diferentes vaivenes, con más de 50 sentencias, algunas de las que han determinado que se construyó en suelo no urbanizable y de especial protección, por estar dentro del parque natural Cabo de Gata; o que incumplía la Ley de Costas, al estar a 30 metros de la franja de dominio público marítimo-terrestre —el mínimo legal es a 100 metros—.




