Mientras los pagos digitales ganan terreno en el día a día de las personas, el panorama cambia drásticamente cuando cruzamos la frontera. Según el informe Travel Money Insights publicado por Travelex, empresa especializada en cambio de divisas, el 69% de los viajeros internacionales sigue optando por el efectivo cuando va a otros países.

El estudio, que cruza datos de ingresos de la compañía con encuestas globales, apunta que los viajeros holandeses (91%) y los australianos (84%) son de los que más confían en el pago en efectivo durante sus vacaciones. En el caso de los británicos, el 79% apuesta por el pago en metálico.

"En el mercado de divisas para viajes, el efectivo sigue siendo el rey", afirma Philip Bowcock, director ejecutivo de Travelex. Según los encuestados, las principales razones por las que optan por el efectivo son la practicidad y el ahorro:

  • Pago de gastos menores: Propinas, taxis y pequeños comercios siguen dependiendo del metálico.
  • Evitar comisiones: Muchos viajeros temen los cargos ocultos de los bancos por transacciones internacionales.
  • Temor ante la posibilidad de que las tarjetas no sean aceptadas en ciertos destinos.

Los aeropuertos pierden protagonismo


El informe también recoge que el consumidor prioriza más que nunca la previsión y la seguridad. Tanto es así que los turistas están optando por anticiparse el máximo posible, adquiriendo las monedas semanas o meses antes de viajar —ya sea mediante envíos a domicilio o reservas previas para recoger en tiendas—. En este sentido, la adquisición en los puestos de cambio en los aeropuertos ha perdido volumen de negocio. De hecho, tan solo el 6% de los encuestados afirma que suele comprar su dinero el mismo día del viaje.