La temporada baja está desapareciendo en la Comunidad Valenciana, al menos así lo refleja el nuevo informe del departamento de BigData de la Asociación empresarial hotelera y turística de la Comunidad Valenciana (HOSBEC). El estudio confirma que, entre octubre de 2025 y marzo de 2026, una media del 86% de las plazas de los 360 alojamientos asociados permanecerán abiertas.

Los hoteles, que representan el grueso de la planta asociada tanto en número de establecimientos como en capacidad —278 con más de 75.800 camas—, mantienen disponible el 84,7% de su oferta. Los apartamentos turísticos presentan un nivel de disponibilidad ligeramente superior, del 87,5%, mientras que los campings alcanzan el 89,3%.

Enero, el mes valle


Tras un octubre especialmente estable, con prácticamente la totalidad de plazas operativas, se intensifican los cierres, llegando al punto más bajo en enero, cuando se cierran 26.600 plazas; aun así, la oferta alojativa disponible durante este mes sigue siendo significativa, con más de 88.000 camas disponibles. A partir de febrero, la disponibilidad inicia una recuperación progresiva que culmina en marzo, cuando la planta alojativa supera las 103.600 plazas abiertas, preludio del dinamismo que caracteriza la llegada de la primavera y la antesala de la Semana Santa.

Entre los principales motivos detrás de estas cierres programadas destaca el 77,7% por fin de temporada, seguido de las obras de mejora y mantenimiento (14,2%). Las vacaciones del personal representan el 3,6%, mientras que un 4,4% se atribuye a otras casuísticas puntuales.

Distribución geográfica


La provincia de Alicante reafirma su peso como eje turístico de la Comunitat Valenciana, incluso en los meses de menor actividad. Con 254 alojamientos y 90.304 plazas asociadas a HOSBEC, durante la temporada de otoño‐invierno se mantendrá operativa una media del 87,3% de su capacidad. La oferta disponible apenas varía entre octubre y marzo, con mínimos concentrados en enero, pero siempre por encima de las 72.000 plazas abiertas, lo que evidencia una estructura empresarial resistente y estable.

Por tipología, se observa una disponibilidad muy uniforme: el 86,5% de los hoteles permanecerán abiertos, porcentaje similar en los bloques de apartamentos (87,3%) y ligeramente superior en los campings (89,1%), lo que muestra una estrategia de continuidad amplia en toda la oferta alojativa.

Dentro del conjunto provincial destaca Benidorm, que mantiene un nivel de actividad particularmente elevado. El 84,3% de los hoteles seguirán operativos, cifra que se dispara hasta el 92,9% en los bloques de apartamentos y se sitúa en el 84,5% en los campings

En la provincia de Valencia, integrada por 67 alojamientos que suman 14.445 plazas en HOSBEC, la temporada baja apenas tiene incidencia. Durante los meses analizados permanecerá disponible una media del 93,4% de la oferta, con un comportamiento especialmente favorable en octubre y marzo, cuando prácticamente la totalidad de las plazas continúan abiertas. Los cierres se limitan al segmento hotelero (únicamente un 7%).

El caso de la ciudad de Valencia es especialmente destacable, ya que no registra ningún cierre durante todo el periodo. La estacionalidad se concentra en destinos de sol y playa como Gandía, donde el 32,2% de los hoteles asociados interrumpen su actividad.

Castellón es la provincia donde la estacionalidad se manifiesta con mayor intensidad. Sus 39 alojamientos y 10.176 plazas asociadas operan durante esta temporada con una media del 63,8% de disponibilidad, con mínimos muy acentuados en enero, cuando solo permanecen abiertas 3.300 plazas. El 94,4% de los cierres obedece al fin de temporada, una dinámica que se refleja en destinos como Benicàssim, que mantiene cerradas el 41,4% de sus plazas, Oropesa del Mar con el 47,4% y Peñíscola, donde el 54,8% de la capacidad alojativa no está disponible en estos meses.