2025 ha sido un año especialmente negro para la industria de aviación, con un total de 418 fallecidos en accidentes en aeronaves civiles, según el último informe de la Asociación Alemana de Aviación (BDL) basándose en los datos de Aviation Safety Network.

Entre las víctimas se encontraban 352 pasajeros, 33 tripulantes y 33 personas en tierra. El incidente de mayor escala fue el accidente del Boeing 787 de Air India, que dejó 260 fallecidos, entre pasajeros y personas en tierra —solo sobrevivió el ocupante del asiento 11A, Ramesh Vishwakumar— tras estrellarse en Ahmedabad.

Una cifra en tendencia creciente


La estadística, en la que se contabilizan los accidentes de aeronaves con al menos 14 plazas, no deja de crecer. Ya en 2024 sufrió un drástico incremento hasta las 334 víctimas mortales, tras las 80 muertes registradas en 2023.

No obstante, desde la propia BDL subrayan que volar es más seguro que nunca. Según la asociación, la probabilidad estadística de morir en un accidente aéreo fue de 1 entre 11.459.330 el año pasado, mientras que en 1970 era de 1 entre 264.000. Además, subrayan que, en aquella época, el volumen de tráfico aéreo era mucho menor que en la actualidad. Si la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) estima que en 2025 viajaron en avión 4.700 millones de personas, en aquella época lo hacían 440 millones.