Aerolíneas Argentinas ha cerrado un acuerdo salarial con sus trabajadores que se extenderá hasta julio, con el objetivo de garantizar la estabilidad operativa en uno de los periodos de mayor demanda del año. La medida busca evitar conflictos laborales, y por consecuencia huelgas o parones, durante el Mundial de Fútbol —del 11 de junio al 19 de julio— y las vacaciones de invierno, que se desarrollan entre el 7 de julio y el 1 de agosto según la provincia.

El pacto contempla un esquema de incrementos escalonados que arranca con subidas del 2,5% en enero, 2,2% en febrero, 2% en marzo, 1,7% en abril y 1,5% en mayo, además de ajustes adicionales del 1% en junio y julio. En conjunto, se establece un piso de incremento salarial del 15,1%, con posibilidad de alcanzar el 20% en función de la evolución de la inflación.

Según recoge Aviación News, el acuerdo incluye también una cláusula de actualización automática desde junio, el pago retroactivo por la pérdida de poder adquisitivo desde noviembre y un bono extraordinario de 550.000 pesos en junio. A ello se suman mejoras en viáticos —con subidas del 10% retroactivas a marzo y un 5% adicional desde junio— y otros incentivos vinculados a resultados y convenios colectivos.

La aerolínea busca así dotarse de previsibilidad en un contexto históricamente marcado por tensiones sindicales en picos de demanda, momentos en los que los gremios suelen intensificar sus reclamaciones. De hecho, en los últimos años se han registrado conflictos relevantes que afectaron a miles de pasajeros, como el paro de septiembre de 2024 que provocó más de 300 cancelaciones y afectó a 37.000 viajeros.

El acuerdo se alcanza además en un entorno de incertidumbre regulatoria y laboral en el sector aéreo argentino, con cambios normativos recientes y negociaciones abiertas con otros colectivos, como los controladores aéreos. Con este movimiento, Aerolíneas Argentinas busca asegurar la continuidad de sus operaciones en un periodo clave para el tráfico tanto doméstico como internacional.